Una estrecha vigilancia se mantendrá sobre los embalses de la
provincia de Santiago de Cuba, ahora al 91 por ciento de su capacidad
de llenado, ante la amenaza del peligroso huracán Dean.
Debido a su probable trayectoria e intensificación en el Mar Caribe
Oriental, la dirección del Instituto de Recursos Hidráulicos en este
territorio orientó el cumplimiento de las medidas previstas en estos
casos.
Una de las esas medidas fue la evaluación por especialistas del organismo
de las 11 presas ubicadas por los diferentes municipios.
El nivel de agua acopiada es de 628 millones 600 mil metros cúbicos
y vertiendo se encuentran Baraguá, en el municipio de Mella, Gilbert,
en Palma Soriano, y Joturo, en Songo-La Maya.
Con posibilidades de hacerlo en las próximas horas están La
Majagua, al 99 por ciento, Mícara al 98, y Hatillo al 96.
La capacidad actual de recepción de las presas santiagueras es
mayor en más de 40 veces a la existente al triunfo de la Revolución,
cuando solo existían Charco Mono y Chalons, que abastecían el preciado
líquido a la ciudad cabecera.
El resto del territorio oriental dependía de las bondades de la
naturaleza.
Gracias a la estrategia seguida por el país para poner los recursos
hidráulicos en función del desarrollo económico y social, se dispone
de una infraestructura para enfrentar severas sequías y proteger a la
población de intensas lluvias, ciclones y huracanes.