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Las autoridades canadienses disponen edesde ste sábado serias medidas de seguridad
para proteger a los principales dirigentes de Canadá, Estados Unidos y
México, que se reunirán en la llamada Cumbre de Montebello a partir
del lunes.
Las autoridades ya levantaron una valla metálica de tres metros de
alto entorno al recinto del hotel Fairmont, donde se verán las caras
el presidente George W. Bush, su homólogo mexicano, Felipe Calderón, y
el primer ministro canadiense, Stephen Harper.
La III Cumbre de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de
América del Norte (ASPAN) será escenario de protestas de los críticos
que ven detrás de este encuentro una integración hecha a modo de
Washington.
Según las autoridades, los gobernantes tendrán acceso a los
manifestantes a través de un circuito cerrado de televisión, acción
que despertó burlas entre los periodistas que cubren el evento.
Después que la Policía Montada canadiense reprimió las protestas
durante la cumbre de 1997 del Foro de Cooperación Económica de
Asia-Pacífico, en Vancouver, los tribunales decidieron a favor de los
manifestantes.
Para cumplir con la ley, el gobierno decidió instalar un circuito
cerrado, al cual pueden tener acceso los dirigentes de los tres países
para apreciar el rechazo a su encuentro.
Los manifestantes serán confinados en dos áreas junto al hotel de
lujo Fairmont Le Chateau Montebello aunque algunos prometieron
intentar entrar al área donde tendrán lugar las conversaciones.