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Jóvenes argentinos, pertenecientes a la comunidad aborigen toba en
esta noroeste provincia, agradecieron la posibilidad de estudiar hoy
en Cuba como parte de un programa de otorgamiento de becas.
"Siento una profunda emoción y agradecimiento hacia el pueblo
cubano para que jóvenes, como yo, realicen el sueño de ser médicos y
poder dedicarnos a preservar la salud de nuestras comunidades",
declaró Fernando González.
El joven indígena chaqueño, quien junto a otros mil argentinos
estudian diferentes especialidades en la isla, manifestó tal
satisfacción en el recibimiento que se le brindó aquí al embajador de
Cuba en Buenos Aires, Aramís Fuente Hernández.
Durante su visita, el diplomático conoció pormenores del
asentamiento del grupo originario enclavado en una zona de difícil
acceso de esta provincia, donde una pertinaz lluvia hizo prácticamente
intransitable el camino y recordó la difícil vida de estos pueblos.
Fuente, junto a su comitiva, llegó al barrio Mapic (en alusión al
conocido roble nacional por ser esa su denominación en lengua toba) y
visitó dos lugares emblemáticos del lugar: la escuela y el centro de
salud.
Allí, en medio de abrazos y saludos, se escucharon relatos acerca
de los pueblos tobas y las luchas por recuperar sus tierras y lograr
que sus miembros mejoren sus condiciones de vida y educación.
Fernando y Julio González, hermanos que están próximos a graduarse
en Cuba de médico y profesor de educación física respectivamente,
expresaron también su agradecimiento a la isla caribeña por
"convertirnos en hombres de bien".
Asimismo, ratificaron su juramento de regresar a su asentamiento
para brindar lo aprendido en estos años.
El funcionario cubano visitó la escuela y escuchó una disertación
sobre la cantidad de estudiantes, las asignaturas que imparten, los
profesores, las condiciones y la base material de estudio.
"Cuba y su pueblo ofrecen lo poco que tienen, porque somos un país
pobre, y esa ha sido una política asumida desde el mismo triunfo de la
Revolución (1959)", dijo Fuente.
Nos sentimos orgullosos de ayudar para que pueblos como estos
puedan lograr que sus hijos se formen y regresen a mejorar los índices
de salud, educación y vida de sus miembros, sentenció.