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— Una reforma constitucional propuesta esta semana por el presidente
venezolano, Hugo Chávez, consolidará, de ser aprobada, la estrategia
de alianza cívico-militar como concepto defensivo de la nación
suramericana.
La modificación es parte de los cambios propuestos a 33 artículos
de los 350 de la Constitución para garantizar el establecimiento del
sistema socialista en el país, como prometió Chávez en su campaña
presidencial para el período 2007-2013.
En términos conceptuales las modificaciones en la esfera militar
apuntalan la estrategia de "guerra de todo el pueblo", diseñada para
garantizar la soberanía del país y la protección de sus enormes
riquezas petroleras.
Ante las amenazas de Estados Unidos, con un potencial militar mucho
mayor que Venezuela, Chávez y los estrategas nacionales consideran que
la mejor defensa es mantener un sistema que haga imposible a un
enemigo pensar en una victoria por la vía armada.
En ese contexto, se prevé una alianza cívico-militar, en la cual
millones de ciudadanos entrenados y organizados territorialmente
apoyarían a las fuerzas regulares en caso de una agresión y estarían
en condiciones de combatir por tiempo ilimitado.
Para el presidente de la comisión parlamentaria de Defensa, Saúl
Ameliach, las fuerzas armadas se adaptan a una nueva doctrina que
tiene que ver con las armas combinadas y con el pueblo, arma más
poderosa con la cual cuenta.
La reforma propone convertir la Reserva Nacional en un componente
de la Fuerza Armada Bolivariana (FAB) -nueva denominación- con el
nombre de Milicias Populares Bolivarianas.
De tal forma, la FAB estará integrada por el Ejército bolivariano,
la Armada bolivariana, la Aviación bolivariana, la Guardia Territorial
bolivariana y la Milicia Popular bolivariana.
Al presentar sus propuestas, Chávez argumentó que la FAB debe
convertirse en "un cuerpo esencialmente patriótico popular y
antiimperialista" en función del nuevo pensamiento de la doctrina
militar "ante las nuevas amenazas y posible agresión imperial".