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El presidente ruso, Vladimir Putin, ponderó hoy el papel de la
Organización de Cooperación de Shanghai (OCSh) como factor de peso en
el fortalecimiento de la seguridad, estabilidad y desarrollo económico
en Asia Central.
Al concluir en Bishkek la cumbre del foro integrado desde 2001 por
Rusia, Kazajstán, China, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán, Putin
significó el potencial de los estados miembros en la armonización de
los procesos integracionistas en la región.
Dijo que el acontecimiento del día fue la firma del acuerdo sobre
buena vecindad, amistad y cooperación a largo plazo, en el cual se
afincan con fundamento sólido las coordenadas para una labor conjunta
en perspectiva, entre los estados miembros y los países observadores.
Refirió asimismo la suscripción de convenios importantes entre los
ministerios de Cultura, así como las estructuras financieras y
económicas de la OCSh, como el Consejo de Negocios y la Asociación
Interbancaria.
El mandatario señaló que la Declaración final de Bishkek refleja la
coincidencia de enfoques para la solución de los problemas
internacionales y regionales.
Sobre la propuesta de crear un club energético a instancias del
foro de Shanghai, Putin consideró que los países necesitan ampliar el
intercambio en esa esfera, al tiempo que insuflará un impulso a los
proyectos nacionales en interés de todos sus miembros.
Estoy convencido que el diálogo energético iniciado, el ensamblaje
de concepciones nacionales y la creación del club trazarán las
prioridades de nuestro intercambio.
Opinó que la OCSh requiere también de una modernización de la
infraestructura del transporte en su espacio vital para enlazar los
corredores europeos y asiáticos.
Putin propuso asimismo fomentar la integración regional en el área
de salud, las innovaciones en las telecomunicaciones, la informática y
otras áreas de aplicación en las economías nacionales.
En un balance del sexenio, resaltó que desde su fundación el foro
de Shanghai demuestra efectividad en los esfuerzos colectivos para
revertir las amenazas y desafíos actuales y en la ampliación de los
horizontes de la colaboración económica y humanitaria.
Desde Bishkek, Putin y el mandatario chino, Hu Jintao, se
trasladarán al territorio ruso de Cheliabinsk, en los Urales, para
presidir un desfile de clausura de las maniobras Misión de Paz-2007,
de la Organización de Shanghai.