— Al menos 337 muertos dejó el terremoto de más de siete grados en la
escala de Richter, registrado la víspera en Perú, según informaciones
reportadas hoy por el Instituto Nacional de Defensa Civil de este
país.
De acuerdo con la misma fuente, los heridos superarían el millar y
el mayor número de víctimas se registró en la ciudad de Ica, 300
kilómetros al sur de esta capital, la zona más afectada por el
movimiento telúrico.
Se teme que el total de víctimas se incremente con el paso de las
horas y que los estragos causados por el sismo puedan ser mayores.
El Instituto Sismológico de Perú ubicó el epicentro del terremoto,
que se produjo el miércoles a las 18:41, hora local (23:41 GMT), en el
mar, a 169 kilómetros al suroeste de Lima, con una profundidad de 47
kilómetros.
La duración del sismo fue de unos dos minutos, aproximadamente.
— El número de víctimas del terremoto que sacudió parte de la costa
peruana tiende a incrementarse hoy, con el inicio de la remoción de
escombros, tras reportar la defensa civil 337 muertos.
El ministro de Salud, Carlos Vallejos, indicó en la ciudad de Pisco
—250 kilómetros al sur—, una de las más afectadas, que solamente allí
los decesos comprobados suman ya 200.
Vallejos dio la información en medio de un panorama desolador de
viviendas abatidas por el violento sismo de anoche, con cadáveres a la
vista, mientras los sobrevivientes buscan entre los escombros a los
familiares y amigos perdidos.
El ministro llamó a la ciudadanía a acudir a los hospitales de todo
el país a donar sangre para asistir a los heridos y confirmó la
gravedad de la situación en un recorrido al frente de más de 30
médicos y otros profesionales de la salud, así como una flota de
ambulancias, medicinas y otros medios.
La delegación partió de madrugada desde Lima para reforzar los
servicios que colapsaron por el gran número de heridos, más de mil.
El grupo llegó también a Chincha —200 kilómetros al sur de aquí—,
otra ciudad afectada y donde, al igual que en Pisco y en Ica —320
kilómetros al sur de Lima— los lesionados rebasan la capacidad de los
hospitales.
Los heridos yacen en los pasillos de los hospitales y hasta en las
puertas y las aceras, mientras los médicos redoblan los llamados al
envío de más profesionales, medicinas y otros medios de asistencia.
Los servicios de energía eléctrica, agua y telefonía fija y celular
colapsaron en la zona más afectada y la falta de alimentos y agua
agrava la situación.
Las autoridades establecieron un puente aéreo, ante la destrucción
de un puente de acceso a Pisco que dificulta la comunicación terrestre
con la zona siniestrada y un avión ruso Antonov de la Fuerza Aérea
llevó esta madrugada cinco toneladas de ayuda para los damnificados.
En Lima, la empresa de electricidad confirmó que varios barrios de
la zona sur de la ciudad siguen esta mañana sin energía y dijo que sus
técnicos trabajan para restablecerla, mientras el servicio de
telefonía fija y celular siguen sin funcionar plenamente.
En la capital miles de familias durmieron a la intemperie, por
temor a un nuevo terremoto, sobre todo en el vecino puerto del Callao,
donde un maretazo causó pánico en los barrios ribereños, sin mayores
consecuencias.
El violento terremoto de anoche duró casi dos minutos, con una
intensidad de 7,7 grados en la escala de Richter, y fue calificado por
el Instituto Geofísico del más intenso de los últimos 40 años.