Ahora muchos están luchando para sobrevivir luego de que las
torrenciales precipitaciones barrieran con las reservas de comida,
destruyeran miles de casas y mataran a más de 100 personas.
El mes pasado, granjeros de Costa de Marfil se quejaban de que las
lluvias de temporada no habían llegado a tiempo, lo que implicaba que
las semillas no habían germinado y que cultivos clave como el algodón
estaban bajo amenaza. Desde entonces, allí ha habido un diluvio,
reporta Reuters.
Los científicos han dicho al Panel Intergubernamental de las
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que el aumento de
temperaturas alrededor del mundo contribuirá a cambiar los patrones
del tiempo en el Sahel.
"No solo los peligros naturales se están volviendo más frecuentes,
sino que la rápida urbanización y el crecimiento de la población
implica que más personas están ahora en riesgo", afirmó la secretaria
general adjunta de la ONU para Asuntos Humanitarios, Margareta
Wahlstrom,
en un artículo.
En Sudán, el país más grande de África y el más afectado por los
recientes temporales, las inundaciones se han llevado o han ahogado a
más de 70 personas desde que las lluvias comenzaron, lo que ocurrió
antes de lo habitual en el país.
Al menos otras 365 000 han perdido allí sus provisiones de comida,
posesiones o parte de sus casas, entre ellos hay 50 000 cuyos hogares
fueron completamente destruidos, según la ONU.
Se prevé que las lluvias e inundaciones afectarán a 265 000
personas más en las próximas semanas, mientras las aguas de la
inundación han contaminado fuentes de agua y diseminado el cólera.