MOSUL,
Iraq, 15 de agosto.— Más de 200 personas murieron y otras 375
resultaron heridas en los atentados con camiones bomba contra una
minoría religiosa del norte de Iraq, según un último balance de los
ataques, los más sangrientos desde el inicio de la invasión y
posterior ocupación del país árabe, en marzo del 2003, según el
reporte de AFP.
El alcalde de Sinjar, a 110 kilómetros al oeste de Mosul, la
capital de la provincia, advirtió que el balance podría aumentar en
las próximas horas debido a las posibles víctimas aún bajo los
escombros.
Por su parte, Abdul Rahim al Chammari, alcalde de Al Baaj, al
suroeste de Mosul, señaló que la policía impuso un toque de queda en
Sinjar y los alrededores de Tal Afar, a 80 kilómetros al oeste de esa
localidad.
Por otra parte, PL informa que en Bagdad la explosión de dos coches
bomba dejó este miércoles nuevas víctimas en medio de la conmoción por
los trágicos sucesos del martes.
En el nuevo hecho violento al menos cinco personas perecieron y 30
recibieron lesiones, tras el estallido de sendos vehículos cargados de
explosivos en la norteña localidad de Kirkuk.
Entretanto, el mando norteamericano confirmó la pérdida de una
decena de soldados en las últimas 48 horas. Con ello suman 3 700 las
bajas mortales desde el comienzo de la guerra, precisan cifras del
Pentágono.