Debemos recordar su paso por las orquestas de los Hermanos
Martínez, de Obdulio Morales y la muy famosa del cabaret Tropicana
bajo la dirección del maestro Armando Romeu, su participación en el
Quinteto Instrumental de Música Moderna con Frank Emilio Flynn y
Tata Güines, y sus míticas grabaciones de descargas en los años
cincuenta.
En realidad, el homenaje resultó una descarga colosal, con el
grupo de Orlando Sánchez, y el contrabajista Jorge Reyes, como base,
y la contribución de músicos de varias generaciones, con acento
especial en la línea de percusión, liderada por el propio Piloto, y
con improvisaciones muy valiosas del Panga, Mauricio y Mandy, entre
otros.
Hubo, sin embargo, cuatro momentos, al margen del festín
percutivo, que cabría resaltar: el duelo pianístico entre Rolando
Luna y Emilio Morales, la fineza melódica de Javier Zalba en la
flauta; la extraordinaria versión en scat de Son de la
loma, por Bobby Carcassés, y la improvisación vocal de Josefina
Barreto, hermana de Guillermo, que trajo a muchos el recuerdo de los
tiempos de disfrutar el jazz, sin prejuicios y frescura, en el
barrio capitalino de Santa Amalia. ¡Como hubiera disfrutado el
veterano baterista esa entrega cargada de sinceridad y convicción!