— La energía, particularmente petróleo y gas, pudiera ser la columna
central de una unión latinoamericana y caribeña, como fue el carbón y
el acero para la Unión Europea, afirmó hoy el presidente venezolano,
Hugo Chávez.
Al presentar un plan estratégico a Petrocaribe, en la tercera
cumbre de la organización energética, Chávez confió en que si se logra
articular un programa en esta esfera se podrá alcanzar el propósito
unionista de Simón Bolívar y otros próceres.
El mandatario venezolano expuso sus propuestas a presidentes,
primeros ministros o representantes de los 14 miembros originarios de
la agrupación, además de los presidentes de Haití, René Preval y
Nicaragua, Daniel Ortega, recién incorporados.
Los otros miembros son Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba,
Dominica, Granada, Guyana, Jamaica, República Dominicana, San
Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Surinam, San Vicente y las Granadinas
y Venezuela.
Las propuestas, mediante las cuales se garantizaría energía a la
región como mínimo durante 100 años, incluyen la constitución de
empresas mixtas y un Tratado de Seguridad Energética similar a los
firmados por Venezuela con Argentina y Uruguay.
Chávez precisó que se trata de una nueva propuesta más avanzada
pero asentada en la fórmula Petrocaribe y Petrosur, a la cual también
deben incorporarse Ecuador y Bolivia cuando concluyan sus actuales
procesos constituyentes.
Apuntó que cada gobierno podrá incorporarse a su propia velocidad
al plan mediante el cual Venezuela quiere comprometerse a dar energía
a la región por este siglo, parte del esqueleto de la unión caribeña,
más allá de energía y comercio.
Tras recordar que durante años el petróleo venezolano fluyó a razón
de más de un millón de barriles diarios hacia Estados Unidos, el
mandatario indicó que su gobierno quiere ahora compartir también esa
riqueza con los otros países de la región.
La propuesta incluye la explotación conjunta con los caribeños de
un bloque de la Faja Petrolífera del Orinoco —una de las mayores
reservas del mundo— instalación de refinerías en la región así como un
sistema de abastecimiento de gas.
La estrategia abarca el desarrollo de fuentes energéticas
alternativas y un programa de ahorro para garantizar la soberanía de
la región.