WASHINGTON, 10 de agosto.— Cerca de dos millones de familias
californianas viven hoy con salarios muy por debajo de la línea
federal de pobreza, lo cual repercute en la salud, educación y
comportamiento social de sus miembros.
Los núcleos desfavorecidos realizan los trabajos más duros y
reciben pagas dos veces menores a las indispensables para costear las
necesidades básicas, indica un estudio del grupo Proyecto para el
Presupuesto de California.
El análisis revela que seis de cada 10 familias pobres pertenecen a
la comunidad latina, cuyos hijos presentan los mayores niveles de
deserción escolar, trastornos emocionales, marginación y baja
productividad en el empleo, señala el diario La Opinión, según el
reporte de PL.