RIO DE JANEIRO.—Unas de las cosas que más ayudan a la vida del
invidente es tener a un guía, pero si es deportivo, el concepto
cobra otra dimensión y más cuando se trabaja con velocistas.
Yasen Pérez, ex atleta de la velocidad convencional, es ahora el
guía de los bólidos cubanos Félix Rill y Arián Iznaga, doble
medallista de bronce en el Mundial de Sao Paulo, presentes aquí para
tomar parte en los III Juegos Parapanamericanos que comienzan el
venidero lunes.
¿Qué caraterísticas debe tener el guía de tu especialidad?
Debe ser mucho más rápido que el corredor al que conduce, tener
un buen sentido de la sincronización y la mente despierta.
Aunque el atleta pone el ritmo de la carrera, el guía debe saber
adaptarse a ese paso, trabajar con seguridad.
¿Por qué dejaste el deporte convencional?
Padecí de una dolencia en unos de mis tobillos cuando entrenaba
con la preselección nacional. Luis Bueno, jefe técnico del atletismo
discapacitado, habló conmigo sobre la necesidad de que Arián, el
mejor velocista cubano, tuviera un guía.
¿Cómo tomaste el cambio?
Al principio lo tomé como una señal de que algo se me había ido:
terminaba mi vida de atleta convencional. Después fui conociendo
este mundo, me relacioné enseguida con Arián, una persona de una
voluntad y de un espíritu independiente increíble.
Ahora me siento un atleta convencional dentro de ellos y disfruto
mucho sus triunfos.
¿Te has convertido en su sombra?
Todo el día ando para arriba y para abajo con él. Y los fines de
semana que no lo veo tengo que llamarlo por teléfono, saber qué esta
haciendo, cómo se siente, qué le sucede. En ocasiones solo lo hago
para decirle una barbaridad.
A partir del Mundial de Ciegos y Débiles Visuales en Sao Paulo,
atenderé también a Félix Rill, un joven de muchas perspectivas.
¿Cómo harás?
Ya tuve una prueba de fuego, pues en ese certamen corrí nueve
veces en seis días, con uno y con otro. Realicé tres carreras de
100, igual cantidad en 200, y esa misma cifra en los 400. Te
imaginarás cómo terminé.
Esta labor te ha hecho un hombre más sensible
Sí, mucho. Los atletas discapacitados viven con tremenda
intensidad y son en su gran mayoría independientes, es decir,
rechazan la relación de protección. Otros son más aprehensivos y
también algo descorteses. Con esos soy un poquito más duro.
¿Qué opinión te merece este equipo de velocidad que competirá en
los Juegos?
Son jóvenes muy rápidos, de excelentes condiciones, pero debemos
trabajar mucho más con ellos. El relevo del próximo ciclo pudiera
estar seguro.