Perdomo con perfume de Süskind

Hubert de Blanck repone El mago de Oz

Antonio Paneque Brizuela
paneque.b@granma.cip.cu

Dentro del matrimonio de actores integrado por Susana Pérez y Roberto Perdomo, no es posible saber, ni debiera interesarle a nadie, quién de los dos manda, pero al menos en la obra El contrabajo, que será estrenada este sábado en la sala Adolfo Llauradó, ya es público que ella es la que dirige la puesta y él quien la interpreta.

Foto: PEPE MURRIETAPerdomo en uno de los ensayos de El contrabajo.

Monólogo sobre la vida, el arte y las pasiones de un contrabajista, basado en la obra original, y primera publicación del escritor alemán Patrick Süskind, conocido mundialmente por su novela El perfume, su montaje en Cuba ha sido dedicado por su directora "a Juan Formell y a todos los bajistas del país, hombres y mujeres". Perdomo, quien no había trabajado antes bajo la dirección de Susana, pondera los valores de este instrumento y narra sus extravíos para acercarse a sus más primigenios acordes, mientras Susana relata cómo decidió darle el papel al actor.

"Conocí la obra este año y me gustó. Pero yo quería que le gustara a él y así fue", dice Susana, mientras Perdomo comenta que "también me apasionó desde el primer momento aunque al principio le cogí miedo. Es una clase de música y de amor".

En el texto original del monólogo, el personaje describe las cualidades del contrabajo como el elemento más importante de la orquesta, pero, a medida que avanza, los datos sobre el instrumento, el mayor y más profundo miembro de la familia de las cuerdas, desarrollado en el siglo XVI, se intercalan con episodios de su vida y, progresivamente, lo van dominando.

No obstante la presentación de esta obra los viernes, sábados y domingos, precisa la actriz y directora, continuaremos con la puesta en la propia sala Llauradó de Conversación en la casa Stein sobre el ausente señor Van Goethe, los martes, miércoles y jueves.

Para los niños, la Compañía Teatral Hubert de Blanck, por su parte, inicia precisamente este mismo sábado las presentaciones de su reestreno de El Mago de Oz, versión de Abelardo Estorino sobre el texto homónimo del autor norteamericano Frank Lyman Baum.

Obra que realza poéticamente cualidades del ser humano como la amistad, la solidaridad, los sentimientos, el valor y la capacidad de pensar y decidir por sí mismos, esta puesta es resultado de un proceso de creación colectiva.

El montaje motivó a jóvenes actores de la compañía, algunos con inquietudes de dirección, como Marcela García y Fabricio Hernández, junto a un elenco en el que sobresalen Galia González, Kelvis Sorita, Dennys Ramos, Arístides Naranjo, Alainné Pelletier, Juan Carlos García, Ángeles Machado, Liuda Motes y Alenay Piñera.

Entre las jerarquías artísticas de la obra figuran también la música, especialmente creada para esta puesta por el trovador Augusto Blanca; los diseños de vestuario y escenografía de Eduardo Arrocha, Premio Nacional de Teatro 2006; y el diseño coreográfico de Cristy Domínguez, Premio Nacional de Danza 2006.

La puesta, cuyas funciones serán sábados y domingos a las 5:00 p.m., está concebida para toda la familia, y en ella una niña busca el camino a casa por un mundo fantástico en el cual conoce a tres personajes que se le unen y, tras vencer obstáculos, descubren sus propios valores.

 

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