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La campaña infinita
En la lucha sin cuartel contra el Aedes aegipty
es imprescindible la disciplina social y que la sistematicidad sea la
rectora de este programa
Katia Siberia García
Archiconocido es el tema de la peligrosidad del mosquito Aedes
aegipty y de las condicionantes para su reproducción. Podría hablarse
hasta de expertos en una "ciencia de vectores". Sin embargo, todavía
escuchamos hablar sobre la detección de posibles focos y se observa la
permanencia de salideros y escombros.
La
sistematicidad es lo fundamental.
A veces da la impresión de que en algunas zonas del país hay
instaurado un sistema de vigilancia para atraer al vector y darle
muerte. Solo que el vigilante, en vez de permanecer alerta, descuida
su función.
Esto, en cualquier época del año, representa un peligro cercano,
pero si agregamos que los meses veraniegos son un aliciente climático
y el Aedes, motivado por el calor y la humedad, y transportado por el
viento, puede llegar a no pocos hogares. Entonces... no sobran las
medidas, y la sistematicidad, tampoco ahora, podrá estar de
vacaciones.
El control en Playa
El policlínico 26 de Julio, ubicado en la calle 13, entre 70 y 72
controla 176 manzanas del municipio Playa. En esa área de salud,
Emilio Carredano, se desempeña como vicedirector de Higiene y
Epidemiología. Un trabajo que, al decir de este supervisor, desdeñan
muchas personas al no pensar que la prevención de las enfermedades es
la mejor de las curas.
Hoy se trabaja de forma permanente, y a diario funciona un puesto
de mando en el que rendimos cuentas del quehacer cotidiano. El Partido
está al tanto de nuestro trabajo, pero los resultados dependen también
de la eficiencia de varios organismos que no siempre ofrecen
respuestas rápidas, puntualizó.
La existencia de 14 salideros de agua en nuestra área de salud es
agua que se convierte en posibles criaderos. Hace poco detectamos un
foco y rápidamente dimos respuesta, y aunque controlamos con rapidez
la situación, nuestra labor debe ser más preventiva. Poseemos un
sistema de vigilancia y solo fumigamos en las zonas de alto riesgo, es
decir 100 metros a la redonda partiendo del lugar del foco pero
todavía hay personas que no comprenden la "molestia" que supuestamente
les causamos.
Actualmente, explica Enrique Acosta González, jefe del Programa de
Erradicación del Mosquito en el municipio de Playa, de las aguas
albañales que circulan en el territorio el 80% lo hace a través de
fosas. Esto puede constituir un problema porque las perforadoras
disponibles no abundan, y el vertimiento puede devenir en
microvertederos.
Para el trabajo en nuestras 17 circunscripciones, comenta Emilio
Carredano, disponemos de la fuerza laboral para realizar el focal
destructivo y técnico, o sea, eliminar los posibles criaderos y
efectuar el flameo, la abatización y la inspección. Esto lo hacemos
con el apoyo de movilizados de algunas instituciones.
Falta mucho por hacer
Tener la plantilla cubierta, visitar los hogares en el periodo que
corresponde, asistir a los puestos de mando con la asistencia o
dificultades del día, no son medidas suficientes.
La sistematicidad impone también seriedad en el trabajo. Se trata
de no obrar en vano para cumplir con lo establecido, sino para lograr
efectividad en lo que se hace.
Aunque hoy el policlínico 26 de Julio extrema sus medidas
preventivas y el Partido en el municipio controla este quehacer, bien
pudiera retornarse a los tiempos en los que el rigor y la exigencia
partían, inicialmente, de cada operario y supervisor. Con o sin puesto
de mando el trabajo cotidiano debe ser infinito y persuasivo.
La intersectorialidad aún no ofrece garantías seguras y la
percepción de riesgo en muchos ciudadanos no es la suficiente. Salud
Pública necesita sumar a sus logros el de la erradicación del vector y
por tanto no sobran exigencias y controles. Como en toda guerra
infinita, esta precisa de batallas en busca de la victoria definitiva. |