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Inversiones dentro de la capital
Luces en el Acueducto
María Julia Mayoral
ma.julia@granma.cip.cu
Aunque el país no ha dejado atrás el periodo especial, la gradual
recuperación económica ofrece, poco a poco, nuevas y mayores señales
de existencia. El programa inversionista iniciado en mayo último para
rehabilitar las redes de acueducto en Ciudad de La Habana, forma parte
de esas evidencias.
El
empleo de las máquinas zanjeadoras humaniza la faena y agiliza la
ejecución.
Su ejecución llevará cinco años y cuenta con un presupuesto que
incluye 65 millones en moneda libremente convertible (MLC), destinados
a la reposición de miles de conductos y la instalación de nuevo
equipamiento.
Con ello deberán suprimirse los graves problemas que hoy afectan el
suministro de agua potable a la urbe de más de dos millones de
habitantes y creciente infraestructura de servicios e industrial,
indica Jorge Kalaf, vicedirector de desarrollo de la Delegación
Provincial de Recursos Hidráulicos.
El
programa prevé la rehabilitación de 2 032 kilómetros de redes
hidráulicas.
Cerca del 70% de los más de 3 600 kilómetros de redes de acueducto
existentes en la ciudad carece de condiciones adecuadas, pero el
deterioro también es evidente en los medios de bombeo de las 68
fuentes de abasto. Además de los incontables salideros y la
consiguiente pérdida de agua, la situación descrita comprende el
malgasto excesivo de combustible.
Entre las principales fuentes de abasto se hallan las de Cuenca
Sur, El Gato y Ariguanabo, situadas en la provincia de La Habana, y la
de Almendares-Vento, en territorio capitalino y de donde proviene el
45% del agua entregada.
Como parte del plan en curso, serán sustituidas 172 de las 217
bombas existentes en las 68 fuentes. Será ventajoso no solo por la
renovación, sino también porque las nuevas máquinas —hay ocho
instaladas— tienen menor índice de consumo específico de combustible,
lo que debe contribuir a la actual batalla nacional por la eficiencia
energética, precisa Abilio García, vicedelegado de inversiones de la
Delegación Provincial de Recursos Hidráulicos.
Resulta importante, comenta Kalaf, que la población conozca la
magnitud de estas inversiones. "Por su complejidad técnica y costo
financiero, no pueden realizarse en un abrir y cerrar de ojos;
solamente una bomba sumergible de extracción de agua puede valer entre
80 000 y 90 000 dólares".
NUEVAS CONDICIONES
Durante los años recientes no se dejó de trabajar en la reparación
de las redes hidráulicas, pero entre el 2000 y el 2006 apenas pudieron
rehabilitarse unos 400 kilómetros, debido a las dificultades
económicas. Para ir más allá había que crear condiciones internas, no
solo disponer de financiamiento.
Según explica Abilio García, entre esas premisas básicas está el
reciente montaje en Ciudad de La Habana de una fábrica de tubos de
polietileno de alta densidad. Localizada en la zona del Wajay, produce
tubos de 16 a 110 milímetros de diámetro, y de 400 a 1 000 milímetros.
Es decir, podrá cubrir una parte importante de las necesidades de la
provincia. Además, fueron construidas otras dos plantas similares, una
en Ciego de Ávila y la otra en Holguín, como parte de las inversiones
del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.
Con anterioridad, destaca el especialista, había que importar todas
las tuberías y los aditamentos para su instalación. Ahora solo se
adquieren en el exterior las piezas y los accesorios para los empates,
las conexiones y derivaciones de los tubos, lo cual abarata el costo
de las obras y permite trazarse propósitos superiores.
Otra de las condiciones creadas fue la adquisición de modernos
equipos para las brigadas, que permiten elevar la productividad,
reducir el tiempo de ejecución y aminorar los costos en comparación
con años anteriores, precisa Kalaf. Entre esos medios (costaron más de
dos millones en MLC) están las máquinas zanjeadoras, las
multipropósito y las excavadoras.
Hoy, informa, hay siete frentes de trabajo abiertos en la provincia
y podemos asegurar que cuentan con más del 70% del parque
especializado; una situación muy distinta a la de tiempos recientes,
cuando la inmensa mayoría de los equipos tenía un alto grado de
deterioro y obsolescencia técnica.
DENTRO DE LAS REDES
Será preciso cambiar 2 032 kilómetros de redes hidráulicas en cinco
años. Lo hecho hasta ahora resulta ínfimo: 32,4 km en el caso de las
conductoras de mayor diámetro y 18 km en las llamadas acometidas (las
que llegan hasta el límite de propiedad de las viviendas).
Es apenas el comienzo, insiste Kalaf, y junto a las obras será
preciso avanzar en el adiestramiento de la fuerza de trabajo, pues
solo una de las cuatro entidades constructoras posee experiencia en
este tipo de ejecuciones y en el manejo de la tecnología puesta en sus
manos.
Actualmente, señala, las labores de rehabilitación contempladas en
el programa tienen lugar en las localidades de Santiago de las Vegas
(municipio de Boyeros), Parcelación Moderna (Arroyo Naranjo), Paraíso
(Cotorro), Mola-Siboney (San Miguel del Padrón), Luyanó (10 de
Octubre), Punta Brava (La Lisa) y en la calle 76 del municipio de
Playa.
Cuatro entidades están a cargo de esas ejecuciones: Aguas de La
Habana, la Empresa Constructora de Recursos Hidráulicos de Occidente,
los contingentes Raúl Roa y Blas Roca Calderío.
Paralelamente, aclara Abilio, se hacen reparaciones en otros
sitios, pero son de menor alcance, para tratar de resolver problemas
coyunturales, pues la rehabilitación integral no puede desplegarse al
mismo tiempo en toda la provincia.
Para nosotros, dice, lo más difícil está por delante. Los trabajos
aumentarán su complejidad cuando las brigadas constructoras entren a
rehabilitar las redes hidráulicas dentro de las zonas más urbanizadas
de la capital, donde hay sistemas soterrados de gas, teléfono,
electricidad¼ , y cualquier avería o demora
puede perjudicar a un mayor número de personas y establecimientos
estatales.
DEFICIENCIAS CONOCIDAS
"No todo es color de rosa", Abilio echa mano al refrán popular para
sintetizar la opinión del equipo de especialistas al frente del
programa. "Estamos combatiendo la falta de calidad, pero no ganaríamos
en ese empeño si cada trabajador y jefe inmediato no entiende el
asunto. A veces en las obras arrastran las tuberías, sin pensar que un
rasguño de hoy puede ser un salidero del mañana. Tampoco la
compactación del relleno se hace siempre bien, entonces, cuando por la
vía comienzan a transitar los vehículos, el pavimento sede, se
quiebra, aparece el hueco, sufre la tubería". Otro aspecto por
mejorar, recalca, es la calificación de los operarios.
En opinión de Abilio y Kalaf, el éxito del programa también
dependerá del cuidado y mantenimiento de los equipos especializados.
Ni inversionistas ni constructores, aseguran, podemos perder de vista
que se trata de medios costosos, más de 2,5 millones de divisas, un
gran esfuerzo del Gobierno, y tienen que ser usados con eficiencia
para poder cumplir las metas previstas.
Tiempo, empeño, mucho trabajo, disciplina técnica y financiera,
requerirá llevar a buen término los planes descritos, pero son una luz
en el camino de las soluciones para bien de incontables familias y
entidades habaneras. |