— Los niños corren doble riesgo
durante la temporada de monzones en el sur de Asia, que cada año
evidencia la falta de medios en la región para combatir catástrofes
naturales, alertó hoy la UNICEF.
Citada por medios locales, la jefa de Comunicación del Fondo de
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Ginebra, Véronique Taveau,
señaló que los infantes sufren las calamidades comunes y además "ven
su educación interrumpida por un tiempo indeterminado".
La funcionaria insistió en el caso de Bangladesh, donde ocho mil
escuelas primarias fueron destruidas y otras siete mil 780 tuvieron
que ser clausuradas por su deterioro y recordó que en India y Nepal la
situación es similar.
Autoridades de grupos humanitarios que prestan servicios en la
región destacan la vulnerabilidad de los pequeños ante enfermedades,
que podrían convertirse en epidemias, después de las peores
inundaciones que se han verificado en mucho tiempo.
La temporada de monzones abarca de junio a septiembre y, aunque
vital para la agricultura, es siempre peligrosa: el año pasado
murieron más de mil personas, en su mayoría ahogadas, electrocutadas o
aplastadas por el derrumbe de casas o los deslizamientos de tierra.
En las últimas dos semanas, las torrenciales lluvias provocaron en
el área el desbordamiento de ríos y por ende serias inundaciones con
saldo de al menos 390 muertos y 19 millones de desplazados, además de
incalculables pérdidas económicas.
Desde que comenzó la estación monzónica, más de mil 200 personas
fallecieron sólo en India, cifra que engrosan los cientos de víctimas
de Bangladesh y Nepal.