WASHINGTON, 10 de agosto (PL). — El presidente George W.
Bush rechazó un plan financiero que apuntaba a reparar en Estados
Unidos miles de puentes como el recién derrumbado en Minneapolis,
confirmó hoy The Washington Post.
La iniciativa, presentada por demócratas en el Congreso, proponía
imponer un impuesto adicional a la gasolina con la meta de crear un
fondo de reestructuración constructiva para los viaductos.
El mandatario republicano criticó a los legisladores opositores por
lo que llamó una pérdida de la brújula política y una confusión de
prioridades administrativas.
Parlamentarios demócratas replicaron que el gobernante -actualmente
en su más bajo nivel de popularidad- no está en posición de disertar
acerca de supuestas prioridades políticas o administrativas.
La polémica sobre los problemas de seguridad en infraestructura
vial surgió luego del desplome hace nueve días del puente sobre el Río
Mississippi, donde murieron unas siete personas y otros permanecen
desaparecidos.
Buzos de la Marina y del Buró Federal de Investigaciones (FBI) se
unieron esta semana a la búsqueda de los cuerpos perdidos junto a los
expertos civiles, y lograron extraer la víspera tres cadáveres de
entre los escombros sumergidos.
Los rastreadores de la Armada y del FBI continuarán la remoción de
ruinas y la recolección de la mayor cantidad de evidencia que pueda
ayudar a explicar las causas del accidente, explicó el vocero policial
Mike Martin en Minneapolis.