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— Un par de años después de la mayor masacre estadounidense en la
guerra de Iraq, dos militares del Pentágono fueron instruidos de
cargos por el asesinato de civiles, confirmó hoy la cadena CNN.
El infante de marina Justin Sharratt fue acusado este jueves de
disparar contra tres campesinos iraquíes luego del estallido de una
bomba de camino en la localidad de Haditha, en noviembre de 2005.
Por su lado, el capitán Randy Stone fue inculpado por abandono del
deber y manipular información relacionada con los mismos hechos
criminales, relató la fuente.
En la matanza fueron acribilladas unas 24 personas en lo que se
supone fue una represalia de los soldados norteamericanos después de
un ataque insurgente.
Según el abogado de Sharratt, el juicio contra los efectivos
estadounidenses es improcedente porque se trata simplemente de
"muertes relacionadas con el fuego de un combate".
Otros tres soldados, Frank Wuterich, Sanick Dela Cruz y Stephen
Tatum, también deberán enfrentar a los fiscales la próxima semana como
parte de las investigaciones por el mismo incidente.
Un hecho es que el pelotón norteamericano penetró en el pueblo de
Haditha, al noroeste de Bagdad, y disparó indiscriminadamente sus
armas contra una vecindad indefensa, incluso contra ancianos, mujeres
y niños.