— El gobierno
estadounidense anunciarán hoy nuevas disposiciones federales contra
los indocumentados, las primeras desde el fracaso de un proyecto de
reforma migratoria en el legislativo.
Los secretarios de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, y de
Comercio, Carlos Gutiérrez, informarán las disposiciones, que incluyen
más multas a los contratistas de trabajadores inmigrantes y el
reforzamiento de la seguridad en la frontera sur del país.
Además, el ejecutivo indicó que reformará los programas de
trabajadores temporales, con lo cual dará solución independiente a
varios de los puntos contemplados en la iniciativa frustrada por el
Senado.
El presidente George W. Bush, quien promovió la idea de la reforma
sin implicarse de a lleno, contentará ahora a los conservadores,
opuestos a legalizar a los indocumentados, y a los corporativos,
precisados de mano de obra.
Las discusiones en el Congreso sufrieron en junio último un revés
en el voto republicano, temeroso de entregar el país a extranjeros y,
de demócratas opuestos a facilitar trabajos que pueden ser ocupados
por estadounidenses.
Sin embargo, la necesidad de los inmigrantes es cada vez más
imperiosa para Estados Unidos, debido al envejecimiento poblacional de
su población y la baja tasa de natalidad, según estudios de
prestigiosas universidades.