WASHINGTON, 9 de agosto.— A mediados del siglo XIX el Ártico tomó
un giro negativo, según investigadores que estudian la influencia que
han ejercido los seres humanos sobre el clima.
Muestras de hielo de esa época evidencian rastros de hollín
provenientes de incendios forestales.
Pero desde entonces, el hollín en la nieve ha aumentado varias
veces y ahora proviene de actividades industriales, según un informe
en la edición digital del jueves de la revista Science.
En otro trabajo en la revista, un equipo de investigadores
británicos pronostica que el calentamiento se desacelerará durante una
década para después ascender a temperaturas récord, informó AP. Los
investigadores analizaron los niveles de carbón negro en el hielo en
Groenlandia, abarcando los últimos 215 años.
A principios del siglo XX el Ártico se calentó más que ningún otro
sector de la Tierra, dice en un comentario Richard Alley, del
Instituto Tecnológico de California, en el que advierte "una amplia
correspondencia entre el máximo de hollín y el calentamiento
observado".
Entretanto, se reporta que expertos han determinado que el casquete
de hielo en el Ártico se redujo drásticamente, según estudios de
imágenes satelitales del Centro de Ciencias Marinas y Atmosféricas (ZMAW)
de la Universidad de Hamburgo.
En agosto del año pasado, estas zonas estaban en gran parte todavía
cubiertas de hielo. En julio de este año, solo cinco millones de
kilómetros cuadrados del Océano Ártico estaban cubiertos de hielo,
mientras que diez años atrás, esta superficie era de 6,5 millones de
kilómetros cuadrados, situación que atribuyen al cambio climático,
según DPA.