El sistema de salud pública en la Isla de la Juventud inicia el
octavo mes del año con una tasa de 2,2 fallecidos por cada mil nacidos
vivos, una de las más bajas de Cuba, aseguró el doctor Edilberto
Morales.
En el municipio solo murió un menor y la letalidad materna
permanece en cero por el control permanente del programa materno
infantil en todas las estructuras del sistema de Salud y el
fortalecimiento del Equipo Especializado en Diagnóstico Prenatal de
Malformaciones Congénitas.
Destacó los beneficios que reportan los equipos de ultrasonido de
alta resolución en el hospital y las tres policlínicas para prever
malformaciones congénitas, principal causa de muerte antes del año
2000.
Subrayó Morales, jefe del Programa Materno Infantil en la
suroccidental localidad cubana, que en los últimos años, según las
estadísticas, el territorio muestra una tendencia positiva de
decrecimiento en ese indicador que mide internacionalmente el
desarrollo humano de una nación.
Al cierre del 2004 la Isla de la Juventud registró 1,8 defunciones
por cada mil nacimientos, el mejor resultado de su historia y en el
2005 fue de 3,7.
Hoy se perfecciona la labor multifactorial en las comunidades, que
sirve de soporte a la atención primaria, la educación sanitaria, las
consultas de Planificación Familiar y la atención médica de las
gestantes con riesgo, comentó el especialista en Ginecología y
Obstetricia.
Antes de 1959 era deprimente la situación de las gestantes en la
pequeña isla, realidad repetida en otras zonas del país.