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La parlamentaria opositora peruana Nancy Obregón denunció hoy como una
maniobra gubernamental para intimidarla, el pedido fiscal de
condenarla a seis años de prisión por participar en protestas en 2003.
La legisladora, que tiene pendiente un proceso de desafuero por
protestar contra un tratado de libre comercio (TLC) con Estados
Unidos, se declaró sorprendida por el dictamen del fiscal Alfonso
Carrillo.
El magistrado pidió la citada pena para Obregón, por su
participación en bloqueos de carreteras y otras acciones en la región
andina de Ayacucho, en abril de 2003, durante movilizaciones por la
libertad del dirigente cocalero Nelson Palomino, entonces preso.
Según la congresista, tras el pedido se mueve la "mano negra del
gobierno" con el fin de amedrentarla. "Cada vez que se habla de
movilizaciones cocaleras, buscan intimidarme, pero no me amilanan",
aseveró.
Negó rotundamente haber cometido los delitos contra la tranquilidad
pública, asociación ilícita para delinquir y contra el patrimonio en
agravio del Estado, que le imputa la acusación del Ministerio Público.
Subrayó Obregón que no participó en los disturbios de 2003, por
encontrarse en Lima en gestiones para una solución del conflicto.
Negó la intención de usar su inmunidad parlamentaria ante la
acusación y dijo que acudirá a las audiencias del juicio, porque no ha
cometido ningún delito.
Un tribunal sentenció en julio pasado a Obregón a cuatro año de
prisión suspendida por participar en otra protesta cocalera, en 2004,
pero apeló el fallo.
En el Congreso está por otra parte pendiente un proceso de
levantamiento de la inmunidad de la parlamentaria del Partido
Nacionalista, por haber irrumpido en una sesión del Congreso que
aprobó el TLC con Estados Unidos, en abril de 2006.