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El presidente del Consejo de Discernimiento de Conveniencia del
Sistema de Irán, Akbar Hashemi Rafsanyani, afirmó hoy que un ataque
militar a su país supondría una especie de suicidio para Estados
Unidos.
La República Islámica siempre demostró tener fuerza suficiente para
enfrentar cualquier amenaza y si nos atacan "los agresores sufrirán
graves pérdidas, peores que las de Iraq, Afganistán, Líbano y otros
países", subrayó.
En declaraciones al canal televisivo árabe Al Arabiya, el ayatola
iraní dijo tener la sensación de que estadounidenses, británicos y sus
aliados, e incluso la OTAN, están impotentes y en un callejón sin
salida en el país del golfo Pérsico y en el propio Afganistán.
Al preguntársele sobre si la situación creada en esos dos países
constituye un peligro para el Estado persa, respondió que desde el
punto de vista psicológico e histórico las potencias en esas
condiciones actúan de forma anormal y en varias direcciones.
Son muchas las dudas que hay de hasta dónde pueden llegar en sus
propósitos, destacó.
Lo peor que pudiera pasarles es que intenten salir de esos
atolladeros mediante una nueva agresión, lo cual, dijo, consideramos
"un acto suicida".
Reconoció que esa acción desesperada traería problemas tanto a
ellos como a los invasores, pero terminaría en una verdadera derrota
para los agresores.
Lograr la estabilización e instaurar la seguridad en la región
depende de que Estados Unidos quiera resolver de verdad los problemas
y no intente imponer sus puntos de vista, consideró.