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El Ministerio de Infraestructura israelí anunció la construcción en
ocho años de una central nuclear en el desierto del Neguev ante la
dependencia del suministro externo de hidrocarburos.
La información fue comentada anoche por el titular de esa cartera,
el laborista Benjamín Ben Eliezer, durante una reunión con ingenieros
en la localidad de Hertzlia, al norte de Tel Aviv, informó hoy la
radio militar.
El proyecto cuenta con el apoyo del primer ministro Ehud Olmert y
de otros altos funcionarios del gobierno, por lo que se creó una
comisión encabezada por representantes de la oficina del jefe del
ejecutivo y del Ministerio de Infraestructura, agregó.
Hace tres días el periódico Yediot Aharonot publicó la idea del
proyecto, cuyo costo, según el diario, ascenderá a dos mil millones de
dólares.
La reducción en la capacidad generadora de la compañía eléctrica
nacional en garantizar esa energía, la alta polución de las centrales
eléctricas y la dependencia externa del combustible fósil, son los
argumentos para llevar a cabo la tarea, de acuerdo con el rotativo.
Añadió que de aprobarse el proyecto su construcción estaría
supervisada por la comunidad internacional para evitar sospechas de
que Israel lo emplee con fines militares.
El gobierno israelí es acusado por los países de la región por
poseer, según los expertos, entre 200 y 300 cabezas nucleares, pero
éste niega su posesión.
Tel Aviv, Washington y sus aliados europeos crearon un contencioso
alrededor de este tema al acusar a Irán de desarrollar un programa
atómico con fines bélicos, que llevó a la adopción de sanciones del
Consejo de Seguridad de la ONU a la nación persa.
Teherán insiste en que la producción de esa energía está destinada
sólo al fomento de la ciencia y la economía, y se sustenta en el
derecho internacional.