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Una veintena de expertos investigan hoy las causas que provocaron el
derrumbe del puente sobre el río Mississippi en la ciudad de Minnesota,
donde al menos cinco personas murieron y un centenar resultó herida.
Los investigadores evalúan los restos de la calzada de ocho
carriles, que se desmoronó en la tarde del miércoles en horario pico
del tráfico vehicular.
Al siguiente día del desastre, la Casa Blanca admitió que al
puente, de 40 años de antigüedad, se le habían detectado problemas
estructurales desde 2005, sin embargo continuó abierto.
De acuerdo con el vocero presidencial, Tony Snow, las fallas fueron
detectadas por inspectores, quienes, en una escala de 120 puntos, sólo
le concedieron 50 al puente.
"Esto no significa que existiera un riesgo de derrumbe, pero si el
informe de una inspección identifica carencias, el Estado tiene la
responsabilidad de tomar acciones correctivas", alegó Snow.
La Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles señaló la víspera
que más de 70 mil puentes en el país presentan deficiencias
estructurales, como las que pudieron generar el desplome en Minnesota.
Se calcula que su reparación demoraría dos décadas, a un costo de
188 mil millones de dólares. Unos 300 millones de vehículos como
promedio transitan por los puentes del país diariamente.
El presidente George W. Bush visitó este sábado el área del
desastre en Minnesota y prometió ayuda federal para la reconstrucción
del puente.
Buzos de unidades de rescate continúan la búsqueda de cadáveres,
sepultados en autos sumergidos y entre los restos del devastado
viaducto.
Las autoridades de la ciudad informaron que sólo ocho personas
están desaparecidas desde el momento en que puente se vino abajo, y no
30 como inicialmente se especuló.