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Cuatro soldados y 10 rebeldes musulmanes murieron hoy en un
enfrentamiento, a unos 72 kilómetros al sur de Miran Sha, la principal
localidad de Waziristán Norte, comunicaron hoy fuentes militares
paquistaníes.
Según el mayor general Waheed Arshad, portavoz del Ejército, los
insurgentes atacaron un retén de seguridad cerca de la aldea de Dosali
y luego huyeron a una zona montañosa con los cadáveres de sus
compañeros.
Un funcionario de inteligencia, quien prefirió el anonimato, afirmó
que antes de asaltar el puesto de seguridad de Oblanki con armas
automáticas, los milicianos lanzaron cohetes a un complejo militar.
Desde hace un mes, en Paquistán se registra una escalada de
violencia, principalmente en la convulsa región de Waziristán Norte.
La zona de Miran Shah ha sido fuertemente afectada, así como
regiones tribales semiautónomas fronterizas con Afganistán.
En tres semanas, los ataques que buscan causar bajas en las fuerzas
de seguridad, causaron más de 230 muertos.
Para las autoridades paquistaníes estos ataques constituyen actos
de venganza por el asalto militar a la Mezquita Roja de Islamabad,
donde permanecían atrincherados miles de extremistas islámicos, los
días 10 y 11 de julio último.
El presidente de Paquistán, Pervez Musharraf, se comprometió ayer a
erradicar la amenaza terrorista en el país, persiguiendo a los
responsables de estas acciones, en particular en las zonas tribales.