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Ante el fracaso de los modelos tradicionales de integración en América
Latina la vía hacia la unión pasa por la Alternativa Bolivariana para
las Américas (ALBA), aseguró hoy el economista español José Deniz.
Imposible realizar la integración-unión subregional a la vez que se
aplican políticas económicas neoliberales, sentenció Deniz en diálogo
con Prensa Latina durante un receso de la VI Cumbre Social por la
Unión Latinoamericana, que concluye este viernes en Caracas.
El catedrático de la Universidad Complutense de Madrid argumentó
que el fracaso de los antiguos pactos subregionales no es un juicio de
valor, sino un dato objetivo.
Apuntó que el comercio intra-subregional de los cuatro bloques
latinoamericanos (MERCOSUR, Comunidad Andina de Naciones, Mercado
Común Centroamerciano y CARICOM) apenas alcanza como promedio el 18,2
por ciento.
En algunos ámbitos como la Comunidad Andina esa proporción llega
sólo al 10 por ciento, frente a un 90 de comercio extrarregional,
precisó.
Para el profesor de origen canario que ha vivido en varios países
suramericanos resulta imposible un proceso integracionista que
trascienda los flujos comerciales y mida el éxito o el fracaso sólo en
términos de tasas de crecimiento.
Tal medición debe tener en cuenta el impacto en términos de calidad
de vida, insistió.
Recordó que en su conjunto América Latina presenta la mayor brecha
de ingresos entre estamentos superiores e inferiores de la sociedad,
durante los últimos años, al tiempo que creció la pobreza en al
región.
Resaltó la negación de los procesos de integración tradicionales
que en esta parte del mundo contradicen la lógica de generar mayor
desarrollo.
Acerca del ALBA consideró que además de los acuerdos comerciales y
la infraestructura se manifiesta en otras dimensiones como el Banco
del Sur, el canal multinacional Telesur y búsquedas en el sistema
educativo.
Veo al ALBA como un modelo alternativo real y no sólo económico,
sino social, político, cultural y educativo, señaló el profesor
español.
Dijo estar conciente de los obstáculos que enfrenta el proceso
integracionista latinoamericano, prueba de lo cual son las trabas
puestas por quienes se opusieron a que el MERCOSUR tradicional
funcionara, que impidieron la firma de un tratado de libre comercio
con la Unión Europea.
Se trata de dividir para reinar, una vieja expresión medieval que
mantiene su vigencia en pleno siglo XXI, subrayó el economista.