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El mando estadounidense anunció hoy que un soldado de la infantería de
marina murió en la convulsa provincia de Al Anbar, en el oeste de
Iraq, mientras participaba en una operación combate.
La víctima fue abatida la víspera sin que se comunicara las
circunstancias y el nombre hasta la notificación a sus familiares, de
acuerdo con la breve nota.
Con esta baja letal suman seis los soldados estadounidenses caídos
en los primeros cuatro días de agosto, cuatro de los cuales cayeron en
esta capital y uno en la sureña provincia de Basora, donde dos más
sufrieron lesiones por una bomba en el camino.
El mayor número de víctimas mortales norteamericanas se concentró
en julio en Bagdad, donde en el transcurso del 2007 perecieron casi
300 militares y mil 107 desde el inicio de la invasión y posterior
ocupación, en marzo del 2003.
En febrero último el Pentágono envió a la capital más de tres mil
nuevos efectivos como parte de un plan aprobado por el presidente
George W. Bush para exterminar las fuerzas de la resistencia, en el
que participan más de 90 mil soldados estadounidenses e iraquíes.
En poco más de cuatro años de contienda bélica murieron en el país
árabe tres mil 665 militares de Estados Unidos y otros 26 mil 558
recibieron heridas, según conteo basado en estadísticas del Ministerio
de Defensa.
Por otra parte, diversos ataques en Bagdad dejaron un saldo de al
menos dos muertos y cinco heridos, además de daños materiales.
Una bomba estalló en el barrio capitalino de Saidiya al paso de un
autobús y causó la muerte a una persona y heridas a otras dos, según
fuentes policiales.
Por lo menos un proyectil de mortero impactó próximo a la céntrica
Plaza al Fardus e hirió a otros tres iraquíes.
La segunda víctima mortal pereció en un ataque similar, pero en la
localidad bagdadí de Salihiya, indicaron sin dar más detalles.