Circuba 2007

Pronósticos de un buen certamen

ANTONIO PANEQUE BRIZUELA
paneque.b@granma.cip.cu

Foto: JUVENAL BALÁNAunque la gala inaugural en el Karl Marx no reveló el lado competitivo del Festival Circuba 2007, exhibido luego en los espectáculos posteriores, sí fue una elocuente muestra de un certamen cuyos niveles compendian los avances alcanzados por esta manifestación artística en nuestro país.

Esas primeras actuaciones, iniciadas con la trapecista Idelmis, que cortó el aliento de todos con sus riesgosas manipulaciones, tuvieron como característica un ritmo parejo, sin apenas descensos, en el que, aparte de la preparación física y la elegancia y plasticidad individual o colectiva, se hizo patente la dirección artística en manos de María Elayne López.

Durante una especie de escalera de ases, que mostró agilidad, rapidez y precisión en la presentación de cada número, uno seguido del otro y sin mucho discurso de los presentadores, desfilaron entre ellos artistas de vanguardia como Los Badel, expertos en suiza, quienes no por gusto habían recibido antes el Gran Premio de la Escuela Nacional de Circo.

La presentación del run o rueda alemana por parte de Rodolfito, una suerte de centrífuga humana, devino golpe de músculo, flexibilidad, color y luminosidad, apoyado por unas luces que en general estuvieron bien, al igual que el sonido y la música, mesurados, sobre todo considerando las dimensiones y cantidad de personas en el teatro.

Otro privilegiado por el público fue el payaso Robertico, especialmente por su unipersonal sobre una pelea de boxeo Cuba-Estados Unidos, ingenioso montaje mímico-dramático con el solo recurso de guantes y ropa de colores distintos, y cada mejilla pintada para marcar distinción entre los púgiles, pieza rematada con una solución conmovedora.

La definición en cuanto a que el circo es "un espectáculo de exaltación de la fuerza, la destreza, la energía humana donde los artistas se hayan rodeados de personas", se demostró igualmente en las ofertas de equilibrio sobre cable tenso (Sindy), percha sobre hombros (Suset y Jesús), bambú aéreo (Susan e Isnovel) y las acrobacias sobre mimbre.

Tres coreografías, al inicio, en medio y final, con participación del ballet infantil, artistas egresados de Circuba, jóvenes bailarines fueron toques imprescindibles para esta gala anunciadora de un Festival que concentra a lo mejor del arte circense en el país, y cuyos resultados se darán a conocer mañana domingo.

 

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