Aunque
la gala inaugural en el Karl Marx no reveló el lado competitivo del
Festival Circuba 2007, exhibido luego en los espectáculos posteriores,
sí fue una elocuente muestra de un certamen cuyos niveles compendian
los avances alcanzados por esta manifestación artística en nuestro
país.
Esas primeras actuaciones, iniciadas con la trapecista Idelmis, que
cortó el aliento de todos con sus riesgosas manipulaciones, tuvieron
como característica un ritmo parejo, sin apenas descensos, en el que,
aparte de la preparación física y la elegancia y plasticidad
individual o colectiva, se hizo patente la dirección artística en
manos de María Elayne López.
Durante una especie de escalera de ases, que mostró agilidad,
rapidez y precisión en la presentación de cada número, uno seguido del
otro y sin mucho discurso de los presentadores, desfilaron entre ellos
artistas de vanguardia como Los Badel, expertos en suiza, quienes no
por gusto habían recibido antes el Gran Premio de la Escuela Nacional
de Circo.
La presentación del run o rueda alemana por parte de
Rodolfito, una suerte de centrífuga humana, devino golpe de músculo,
flexibilidad, color y luminosidad, apoyado por unas luces que en
general estuvieron bien, al igual que el sonido y la música,
mesurados, sobre todo considerando las dimensiones y cantidad de
personas en el teatro.
Otro privilegiado por el público fue el payaso Robertico,
especialmente por su unipersonal sobre una pelea de boxeo Cuba-Estados
Unidos, ingenioso montaje mímico-dramático con el solo recurso de
guantes y ropa de colores distintos, y cada mejilla pintada para
marcar distinción entre los púgiles, pieza rematada con una solución
conmovedora.
La definición en cuanto a que el circo es "un espectáculo de
exaltación de la fuerza, la destreza, la energía humana donde los
artistas se hayan rodeados de personas", se demostró igualmente en las
ofertas de equilibrio sobre cable tenso (Sindy), percha sobre hombros
(Suset y Jesús), bambú aéreo (Susan e Isnovel) y las acrobacias sobre
mimbre.
Tres coreografías, al inicio, en medio y final, con participación
del ballet infantil, artistas egresados de Circuba, jóvenes bailarines
fueron toques imprescindibles para esta gala anunciadora de un
Festival que concentra a lo mejor del arte circense en el país, y
cuyos resultados se darán a conocer mañana domingo.