El
cumpleaños 93 de María de los Ángeles Santana, Premio Nacional de
Teatro 2001 y considerada una de las más importantes intérpretes de
las artes escénicas cubanas de todos los tiempos, fue celebrado ayer
en presencia de artistas, muchos de ellos cercanos a ella, como Rosita
Fornés, Aurora Basnuevo y Mario Limonta.
Durante un encuentro asumido "en nombre de todo el pueblo de Cuba",
los dramaturgos Nelson y Nicolás Dorr coincidieron en calificar de
"intensas" la vida y la obra de la actriz; mientras Héctor Quintero
caracterizó de "privilegio" el participar en este cumpleaños de la
diva; y Renecito de la Cruz la felicitó en su nombre, en el de Pura
Ortiz y el de René de la Cruz, recientemente fallecido.
"Admiro tu lucidez e intensidad casi imponderables por falta de
palabras, de quien sabía estar en el lugar oportuno y en el momento
oportuno (¼ ); que nuestros amores y
aplausos te acompañen¼ ", dice un texto
leído por Nelson Dorr durante el homenaje, celebrado en la Casona de
Línea, junto a la sala Adolfo Llauradó, a la conocida intérprete,
nacida en La Habana, el 2 de agosto de 1914, e iniciada como actriz en
1938.
Nelson caracterizó a la actriz de "proverbial en la sencillez de su
inmenso talento" y de "desbordante corazón" e "incalculable mujer".
Nicolás Dorr, por su parte, la situó entre "esas actrices que saben
hablar, que saben decir y que exhiben una elegancia y una delicadeza
ya escasas hoy día", en tanto Quintero la consideró "una de las
grandes figuras de todos los medios".
Acompañada, además de Limonta y la Basnuevo, por otro conocido
personaje del programa San Nicolás del Peladero, Frank Almeida
(Agamenón), María de los Ángeles Santana recibió halagos de sus
propios colegas en cuanto a sus preferencias por la Remigia, de
ese espacio televisivo, o la Amparo de Una casa colonial, de
Nelson Dorr, en los ochenta.