El presidente ecuatoriano, Rafael
Correa, destacó el fracaso de modelo neoliberal en América Latina, que
aparece hoy como una de las regiones con mayor desigualdad del
planeta.
Correa discrepó del secretario general de la Organización de
Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien elogió los
presuntos resultados de ese modelo en la región durante un Taller
sobre Procesos de Construcción Constitucional.
El mandatario ecuatoriano insistió en la necesidad del Estado de
controlar y regular el mercado en beneficio de todos.
Correa instó a Insulza a no dejarse engañar por grupos poderosos
que disfrazan la ciencia económica y son "inmensamente minoritarios,
pero inmensamente poderosos".
El jefe de Estado mostró contrario a la tesis de que "mientras
menos Estado mejor" y resaltó que su gobierno busca una democracia
para todos, el avance de la "revolución ciudadana" y la redistribución
justa de la riqueza.
Refutó igualmente palabras de representante de la OEA sobre el alza
del Producto Interno Bruto regional al acentuar que el modelo
neoliberal desintegró los estados de libertad de las naciones.
Ahora -dijo- Latinoamérica aparece como uno de los territorios más
desiguales del mundo, en especial en la zona andina.
Durante su visita de 48 horas a esta capital, el secretario general
de la OEA firmó dos acuerdos de apoyo a los comicios del 30 de
septiembre próximo y para garantizar la inmunidad de los observadores
de ese organismo.
Insulza abandonó esta mañana Quito, donde dialogó con el dignatario
Correa, el ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, el presidente del
Congreso, Jorge Cevallos, y el jefe de la Corte Suprema de Justicia,
Jaime Velasco, entre otros.