Andollo señaló que esa nación es grande no solo por sus millones de
habitantes, sino sobre todo por su extraordinaria contribución
cultural a la humanidad. De la misma manera, subrayó el estoicismo,
valentía y prestigio de quienes pelearon en nuestras guerras de
independencia, al punto de que no hubo un solo chino cubano desertor
ni traidor.
Aludió también a la activa participación de las fuerzas armadas
chinas, tanto en la historia de luchas de esa nación y la defensa de
su soberanía, como en la no menos difícil batalla del desarrollo
económico y social. Asimismo, reiteró la afirmación de nuestro
Comandante en Jefe Fidel Castro de que el futuro del socialismo
depende en gran medida de lo que China sea capaz de lograr.
Entretanto, el primer coronel Sun Yifan, agregado militar de la
embajada de la República Popular China en Cuba, transmitió un amistoso
saludo de su pueblo y fuerzas armadas en agradecimiento a este
testimonio de camaradería. Igualmente, destacó el desarrollo de las
relaciones de amistad y cooperación entre ambos países. Somos
compañeros de la misma trinchera, afirmó.
Sun Yifan se refirió a la epopeya iniciada el 1 de agosto de 1927
con la rebelión en Nanchang, al creciente fortalecimiento de la
capacidad combativa de las fuerzas armadas con fines defensivos y a su
resolución de proteger la integridad territorial.
Estaban presentes, además, Fernando Remírez ,miembro del
Secretariado y jefe del departamento de Relaciones Internacionales del
Comité Central; el viceministro de las FAR jefe del Estado Mayor
General, el general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera y Zhao
Rongxian, embajador de la República Popular China en Cuba.