En el Acto con motivo del aniversario 54 de los asaltos a los
cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el General de Ejército
Raúl Castro Ruz resaltó la formidable respuesta popular a la
Proclama del Comandante en Jefe, que puso en crisis los planes
del enemigo de trabajar por una transición en Cuba hacia el
capitalismo.
Para la fecha en que los cubanos realicemos el Bastión 2008 se
habrán efectuado las elecciones en los Estados Unidos y habrá
concluido el mandato del actual presidente y su errática y peligrosa
administración caracterizada por un pensamiento retrógrado.
La nueva administración que surja tendrá que decidir si mantiene la
absurda, ilegal y fracasada política contra Cuba o acepta el ramo de
olivo que extendimos en ocasión del aniversario 50 del desembargo del
Granma, es decir, cuando reafirmamos la disposición de discutir en
plena igualdad el prolongado diferendo con el gobierno de los Estados
Unidos, convencidos de que los problemas de este mundo cada vez más
complejos y peligrosos solo tienen solución por esa vía, expresó Raúl.
Si las nuevas autoridades norteamericanas dejan por fin a un lado
la prepotencia y deciden conversar de modo civilizado, bienvenido sea,
si no es así, estamos dispuestos a continuar enfrentando su política
de hostilidad, incluso durante otros 50 años si fuera necesario,
aseveró.
Recordó que el 70% de la población cubana ha nacido bajo los
negativos efectos el
bloqueo
económico, comercial y financiero que nos imponen y nos agobia
de manera directa y cotidiana en la alimentación, el transporte, la
vivienda y hasta por no contar con las materias primas y equipos
necesarios para el trabajo.
Algunos influidos por la propaganda del enemigo, o sencillamente
confundidos, no perciben la existencia real del peligro ni el hecho
innegable de que el bloqueo tiene incidencia directa tanto en las
mayores decisiones económicas como en las necesidades mas elementales
de cada cubano, afirmó.
Raúl resaltó que Fidel en su manifiesto el pasado 18 de junio dijo
una vez más lo que es convicción de cada revolucionario de esta isla:
No tendrán jamás a Cuba.
Nuestro pueblo nunca cederá un ápice ante intentos de presión o
chantajes de país o grupo de países, ni hará la más mínima concesión
unilateral dirigida a enviarle señal de ningún tipo a nadie.
El Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros
informó que la dirección del país es consciente de que en medio de las
extremas dificultades objetivas que enfrentamos el salario aún es
claramente insuficiente para satisfacer todas las necesidades por lo
que prácticamente dejó de cumplir su papel de asegurar el principio
socialista de que cada cual aporte según su capacidad y reciba según
su trabajo.
Ello, dijo, favoreció manifestaciones de indisciplina social y
tolerancia que una vez entronizadas resultan difícil erradicar,
incluso cuando desaparecen las causas objetivas que las engendran, y
afirmó responsablemente que el Partido y el Gobierno vienen estudiando
con profundidad estos y otros complejos problemas que requieren de un
enfoque integral y a la vez diferenciado en cada lugar concreto.
Todos, desde el dirigente hasta el trabajador de fila, estamos en
el deber de identificar con precisión y valorar con profundidad cada
problema en el radio de acción en que actuamos para enfrentarlo con
los métodos más convenientes.