Río de Janeiro, 25 de julio de 2007
Querido Comandante en Jefe:
Querido Raúl:
Querido pueblo de Cuba:
Como abanderados de una nación a la que representamos con orgullo y
satisfacción revolucionaria, nos dirigimos a usted y a todo nuestro
pueblo para transmitirles el sentimiento de gratitud, respeto y
felicitación por el aniversario 54 de los asaltos a los Cuarteles
Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, hecho que marcó un momento
crucial en nuestra etapa definitiva de Liberación Nacional.
Cada una de sus profundas reflexiones en torno a la actuación de la
Delegación Cubana en estos XV Juegos Deportivos Panamericanos, han
constituido argumentos irrebatibles que pertrechan la coraza moral de
esta aguerrida delegación deportiva, la que ha hecho y hará en cada
minuto, en cada competencia y en cada momento lo que la patria espera.
Lo anterior significa, sin equívocos ni dudas, que junto a las
medallas de Oro, Plata y Bronce que llevaremos con legítimo orgullo en
nuestros pechos al regreso, exhibiremos como premio principal el
trofeo de la dignidad, del honor y el decoro, que nos identifica como
hijos de un pueblo que no claudica, no se rinde y no traiciona sus
ideales. Ese será nuestro modesto homenaje al trabajo, la constancia y
el sacrificio, de quienes en los diversos frentes de la vida de
nuestra nación demuestran cada día al mundo su indoblegable decisión
de victoria.
Cada vez que se escucha aquí el Himno de la Patria y ondea en lo
más alto nuestra Enseña Nacional, se fortalece y acrecienta nuestro
espíritu de lucha y la convicción de sentirnos parte de un pueblo que
construye cada día su historia con el ejemplo de sus mejores hijos,
sin olvidar jamás a todos aquellos que cayeron para hacer realidad los
sueños de justicia, igualdad y libertad que hoy disfrutamos.
La presencia e integración de nuestra delegación, hijos todos de la
Revolución Cubana, es un símbolo de la aspiración de los pueblos a ser
representados por sus atletas, en un escenario, donde prevalece cada
vez más la mercantilización del deporte y el atleta constituye un
instrumento en función del enriquecimiento y la manipulación de
algunos mercaderes, en alianza con mediocres politiqueros.
Pobre de aquellos ricos que pretenden poner precio a nuestros
ideales y de aquellos mal nacidos, que guiados por cantos de sirena,
deciden traicionar al pueblo que los forjó y puso en ellos un día su
esperanza. Pobre de aquellos gobiernos que hacen el juego a las
políticas imperiales, robándoles a otros pueblos el talento formado
con tanto esfuerzo y dedicación. Las ideas y principios de la
Revolución jamás serán una mercancía, y a ella pertenecerá por siempre
el Deporte que vive y crece en su seno.
Por la gloria de nuestra Patria, por nuestra dignidad de cubanos,
juramos que jamás traicionaremos la memoria de nuestros héroes y
mártires, que nos será más fácil dejar de existir, que dejar de serle
fiel a la Revolución y a usted Comandante.
¡Hasta la Victoria Siempre!
Patria o Muerte
¡Venceremos!
Delegación Cubana a los XV Juegos Deportivos Panamericanos