Las inundaciones provocadas por
torrenciales aguaceros ocasionaron 32 fallecidos y la desaparición de
tres personas en la última semana en la región autónoma del noroeste
chino Uygur de Xinjiang, comunicaron hoy medios informativos.
De acuerdo con la agencia de noticias Xinhua, esos desastres
naturales destruyeron o dañaron las residencias de unas 160 mil
personas y causaron cerca de un millón de damnificados desde mayo
último.
Los fenómenos incluyeron un terremoto de 5,7 grados en la escala de
Richter en el distrito de Tekes, el viernes último, que dejó 28 mil
damnificados, pero sin ocasionar pérdidas humanas.
La mayoría de los desplazados está viviendo con familiares o en
escuelas y edificios del gobierno, además de tiendas suministradas por
la administración, según la fuente.
Los gobiernos locales entregaron a los residentes afectados mil 700
carpas, cinco mil 600 mantas, y 800 toneladas de cereales, así como
pastas instantáneas, aceite de cocina y combustible.
Hasta el 16 de julio la cifra oficial de muertos a causa de esas
tragedias naturales en China contabilizó 715 personas.