A
punto de completar sus tres primeros lustros de existencia, la
orquesta Isla Caribe parece estar cumpliendo los tres sueños de su
fundador y director Frank Federico Boza: hacerse visible en la
proyección internacional de la discografía cubana, despertar el
interés y el entusiasmo de los bailadores, y vestir de nuevos
ropajes la variante pinera del son, el sucu suco.
Presentes en nuestro diario para animar el festejo por el
Aniversario 54 del asalto al Moncada, los integrantes de la banda
desplegaron un potencial sonoro equilibrado y una variada paleta de
posibilidades interpretativas.
Sobre esto último, Boza explicó: "El concepto de lo bailable se
ha reducido en los últimos años con el predominio de la timba.
Nosotros pensamos que no debe ser así. Combinamos, como lo hacían
antes nuestras mejores orquestas, temas movidos y lentos, sones y
boleros, sin dejar de responder a la línea que nos planteamos desde
que surgimos, la revitalización del sucu suco, pues entendemos que
se trata de un ritmo vivo".
Después de que la EGREM, en el 2005, sacara Algo más del son,
Isla Caribe confía en la distribución internacional de Soñando,
que acaban de grabar con la compañía italiana Avanti Records. "Poco
a poco —informó Boza— el disco de la EGREM se ha ido abriendo paso,
algunos de sus temas conquistaron a los radioyentes. Con el nuevo
título aspiramos a escalar un peldaño más en la difusión de nuestro
trabajo".
¿Y qué hay con los bailadores?
"Siempre nos responden. Y nosotros les respondemos con nuestra fe
en la música cubana, en la firmeza de nuestra identidad."