Científicos rusos realizarán una
inmersión profunda con batiscafos en aguas neutrales del Mar de
Noruega para comprobar la situación de la carga radiactiva de un
submarino hundido en 1989.
En el lugar del naufragio no ha sido registrada la elevación del
nivel de la radiación, dijo el doctor en Ciencias Anatoli Sagalévich,
citado por ITAR-TASS, antes de la partida de la expedición.
Tampoco hay destrucciones visibles en el casco de titanio del
buque, cuya nariz está parcialmente cubierta por un peculiar
sarcófago, explicó el especialista.
No obstante la situación descrita, precisó Sagalévich, el monitoreo
continúa.
El submarino atómico Komsomolets se hundió el 7 de abril de 1989 a
consecuencia de un incendio a bordo que costo la vista a 42
integrantes de la tripulación. Varios de ellos lograron previamente
apagar el reactor y evitar la catástrofe nuclear.