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El presidente boliviano, Evo Morales, dijo que su visita a Perú, el 1
de agosto, está relacionada directamente con la relación histórica
entre ambas naciones vecinas.
Tiene que ver con una cuestión de hermandad entre dos pueblos que
antes fueron uno solo, el alto Perú y el bajo Perú, y que tenemos
muchas cosas en común, comentó el estadista en declaraciones
exclusivas a Prensa Latina.
"Voy sobre todo para fortalecer la diplomacia de los pueblos",
precisó.
La interrogante sobre el tema lo hace evocar su primer viaje a
Perú, en 1989, durante el gobierno anterior de Alan García, entonces
con un discurso antiimperialista.
En esa ocasión fue invitado a una reunión internacional sobre hoja
de coca, desarrollo alternativo y lucha contra el narcotráfico, cita
de la que recuerda al experto Roger Rumrrill y a los científicos
Baldomero Cáceres y Fernando Cabieses.
Entre las expectativas de su visita a Lima, informó que quisiera
tener algún contacto con los movimientos sociales peruanos, pues "me
siento parte de ellos", remarcó.
Entre las organizaciones con las que identificada por sus raíces de
dirigente social, mencionó a las confederaciones Campesina (CCP) y
General de Trabajadores de Perú (CGTP), en cuyo local durmió alguna
vez de paso por Lima, y la Federación de Campesinos del Valle de la
Convención y Lares, en la región de Cusco.
Dedicado a las labores de gobierno, el estadista afirma sin dudar
que actualmente no tiene relación alguna con organizaciones o
dirigentes populares peruanas.
Morales destacó con satisfacción que en el centro oftalmológico de
la Operación Milagro, a cargo de médicos cubanos en Copacabana, cerca
de la frontera con Perú, son peruanos más de la mitad de los pacientes
que han recuperado la visión tras ser operados gratuitamente.
La Operación Milagro ha salvado de la ceguera hasta ahora a unos
120 mil bolivianos y forma parte de la Alternativa Bolivariana para
las Américas (ALBA), un mecanismo de cooperación del que forma parte
Bolivia y que el jefe de Estado respalda con decisión.
Quienes defienden al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA,
promovida por Estados Unidos) -puntualizó- están contra el ALBA, y
quienes defienden el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Washington
están contra el Tratado del Comercio de los Pueblos (TCP).
Al respecto opinó, además, que el ALCA y el TLC son instrumentos de
dominación, recolonización, hambre, miseria y saqueo, de concentración
de la riqueza en pocas manos.
"Nosotros propugnamos el comercio justo y la solidaridad, con
instrumentos como el ALBA y el TCP", precisó, en referencia al
mecanismo de cooperación del cual forman parte en la actualidad
Bolivia, Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Esa iniciativa ha beneficiado de decenas de miles de pacientes de
América Latina y el Caribe.
Además de los logros de la Operación Milagro, Morales citó como
éxitos del ALBA la campaña de alfabetización "Yo sí puedo", con
asesoría y apoyo técnico de Cuba, que avanza a la meta de erradicar
totalmente el analfabetismo de Bolivia el próximo año.
El ALBA también desarrolla en Bolivia programas de apoyo a los
pequeños industriales y a los municipios, pero sobre todo -remarcó-
"el ALBA es un instrumento de los pueblos, un instrumento de
liberación".
Mientras el ALCA y el TLC se identifican con las democracias
sometidas por el imperio, el ALBA y el TCP corresponden a democracias
liberadoras, subrayó para concluir.