El Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, una de las más
importantes instituciones culturales del país, completó este mes sus
seis años de plena actividad tras la restauración integral
emprendida por el Estado cubano.
En julio de 2001 ese Museo reabrió sus puertas luego del proceso
de remodelación capital de la sede original que lo convirtió en un
proyecto museográfico y museológico único en el país, y desde
entonces cientos de miles de visitantes cubanos y extranjeros han
recorrido sus áreas.
Como se recordará, fue el líder de la Revolución cubana,
Comandante en Jefe Fidel Castro, uno de los principales promotores
de esa reparación, ocasión en la que dijo: No tengo la menor duda de
que el nuevo Museo de Bellas Artes es un elocuente testimonio de
nuestra decisión de defender y preservar nuestra identidad y
desarrollar nuestra cultura.
El colectivo de trabajadores de esa institución continúa empeñado
en mantener el nivel de excelencia que los debe caracterizar, tanto
en el cuidado de las obras como en la atención al público y en la
búsqueda de opciones culturales.
El Museo Nacional, creado en 1913, tuvo su sede propia desde 1954
al construirse el edificio conocido desde entonces como Palacio de
Bellas Artes, que reemplazaba a su vez al viejo edificio del Mercado
de Colón (1884).
Ciertas deficiencias programáticas del museo se agudizaron cada
vez más por el gran crecimiento de las colecciones, hasta hacerse
definitivamente críticas en los años mas recientes.
La presidencia del Consejo de Estado decidió el inicio de
estudios, proyectos y obras encaminadas a la renovación y
actualización integral de la institución.
Ahora está conformada por dos edificios dedicados a uso
museístico y un tercero a funciones administrativas y logísticas,
emplazados en un sector emblemático de la Ciudad de La Habana -uno
de los mas significativos conjuntos urbanos de América Latina-
originado a partir de la demolición de las murallas coloniales de la
ciudad, en 1863.
El Palacio de Bellas Artes ha sido transformado en sede de las
colecciones de Arte Cubano.
Los espacios de exhibición, renovados y dotados de modernos
sistemas de iluminación, climatización y control ambiental y
seguridad integral, se organizan en ocho áreas temáticas principales
que incluyen 24 salas o espacios que -con clara estructura de
circulación- pueden ser visitados de forma secuencial o a partir de
alternativas de libre elección.
En unos siete mil 600 metros cuadrados se presentan más de mil
200 pinturas, esculturas, grabados y dibujos (incremento del 50 por
ciento de obras en exposición) que ofrecen el mas completo panorama
del arte nacional, desde las primeras visiones de viajeros en los
siglos XVI y XVII hasta la obra de creadores contemporáneos.
Se incluyen importantes conjuntos dedicados a los más notables
períodos, movimientos y artistas, como la pintura colonial y de los
inicios del siglo XX, las vanguardias, la abstracción y el
surgimiento de nuevas generaciones a partir de la década de 1970.