La más famosas de las fiestas populares de Cuba, los carnavales
santiagueros, tienen en las congas uno de sus principales
atractivos, lo cual es confirmado por las miles de personas que cada
año desfilan bailando detrás de la corneta china.
Este instrumento es el que marca el ritmo de las congas, aunque
se combina con otros muchos sonidos salidos de tambores, latas y
cualquier cosa que saque a flote la contagiosa música de ese tipo de
agrupaciones, muy seguidas en la parte oriental de la Isla.
Desde el pasado día 21 cuando comenzaron los carnavales
santiagueros, el inconfundible repiqueteo de los congueros ha
recorrido las principales áreas festivas del Rumbón, arrastrando a
hombres, mujeres y niños, cubanos y extranjeros, todos atraídos por
la magia de los ritmos.
Tan contagiosas son esas agrupaciones, que el pueblo las sigue
por toda la ciudad bajo el calor del mediodía, mucho más fuerte en
esta parte del país, donde las temperaturas en verano rondan los 35
grados y en algunas ocasiones incluso sobrepasan esa cifra.
Pero los amantes al Rumbón no se detienen y hacen de cada jornada
de carnaval una fiesta de multitudes, en la que salen a relucir la
típica alegría de los habitantes de Santiago de Cuba y su incesante
talento en torno a los bailes populares.
Para hoy, quinto día de festejos, están programadas varias
presentaciones de orquestas bailables en la explanada de Ferreiro,
el reparto Sueño, Santa Rita y la Calle Trocha, la más concurrida y
famosa por ser la arteria donde la población de la urbe celebra los
triunfos de su equipo de béisbol.
Las más célebres fiestas populares de Cuba comenzaron en esta
ciudad el pasado día 21 y se extenderán hasta el viernes venidero,
por lo que aún queda música, sabor, magia y ritmos para disfrute de
cientos de miles anfitriones y foráneos.