La unidad asistencial se integra a un proyecto auspiciado por la
Fundación Mundial del Diabético en coordinación con el Ministerio
cubano de Salud Pública y el Instituto Nacional de Endocrinología. Su
objetivo es garantizar mayor eficacia en el tratamiento de esa
afección de gran trascendencia clínico–epidemiológica que padece,
según organismos internacionales, entre el 2 y el 5% de la población
mundial.
El centro dispone de 12 áreas para la atención multidisciplinaria
de pacientes tanto ingresados (en número de 20 cada semana) como
ambulatorios, y contempla los servicios de endocrinología,
oftalmología, angiología, ginecoobstetricia y reumatología.
Otros locales están dispuestos para la alimentación, recreación,
práctica de ejercicios, actividades docentes e investigativas.
En la provincia de Granma hasta el primer trimestre del año
aparecían en la Atención Primaria 25 727 diabéticos, de ellos cerca de
2 000 recibieron tratamiento en el periodo de terminación del centro.
Este dispone de 32 trabajadores, entre ellos cuatro especialistas en
endocrinología, igual número de enfermeras y cinco técnicos.
Una de las medidas más efectivas para tratar adecuadamente a los
enfermos de diabetes mellitus es la educación personal, individual y
colectiva (se extiende a familiares). Cuanto se logre por esa vía
redunda en el control metabólico, mejoramiento del pronóstico de la
afección, prevención y demora de la aparición de complicaciones.
En la atención al diabético Cuba desarrolla desde hace muchos años
un programa reconocido internacionalmente.
Martí y el Moncada