La universidad cubana se ha pintado con los colores del pueblo: de
negro, de mulato, de obrero, de campesino. Hemos sido consecuentes con
el pensamiento del Che, en el aniversario 40 de su caída en combate,
afirmó Roylán Rodríguez, miembro del Buró Nacional de la UJC, durante
el acto en conmemoración de la primera graduación de las Sedes
Universitarias Municipales (SUM).
Por cada uno de los mártires que hoy recordamos hay miles de
universitarios, añadió el dirigente de la Juventud, en alusión al
Monte de las Banderas, sitio elegido para realizar la ceremonia.
Rodríguez compartió, además, la concepción del Comandante en Jefe
Fidel Castro de que el talento y el genio están en las masas.
La cita ante los 138 estandartes negros con la estrella solitaria
—símbolo del dolor y la protesta de los cubanos por los actos
terroristas que han costado tantas víctimas a nuestro pueblo—, cumplió
el objetivo de reconocer a los casi 500 graduados del programa de la
universalización de la enseñanza superior en Ciudad de La Habana y
Matanzas, y ratificar su compromiso ético con la Patria, como expresó
Carlos Alberto Pérez, de la SUM yumurina.
Tanto él como Liosmy Brito, trabajadora social recién graduada de
la carrera de Comunicación Social, hicieron referencia al humanismo de
la Revolución, que ha dado otra muestra de igualdad al brindarles el
acceso a estudios universitarios sin importar cuál fuera su
procedencia. Asimismo, agradecieron a Fidel por hacer posible este
sueño, y manifestaron su disposición a retribuir al pueblo con sus
servicios.
Entre tanto, Juan Vela Valdés, ministro de Educación Superior,
advirtió que esta experiencia se ha convertido en referente
internacional, por su alto nivel de inclusión social. El titular del
MES subrayó que en las sedes universitarias municipales estudian ya
más de 500 000 jóvenes.
En el acto estaba presente Lázara Mercedes López Acea, miembro del
Secretariado del Comité Central del Partido.