Puerto Padre.— La tasa de cero mortalidad infantil que desde
noviembre de 2005 mantiene este norteño municipio de Las Tunas, sigue
acentuando los avances que en la salud vislumbró para toda Cuba el
Programa del Moncada hace más de medio siglo.
Para tranquilidad de quienes habitan la ciudad —conocida también
como Villa Azul de Cuba o Villa de los Molinos— ese indicador se
traduce en alrededor de 20 meses sin que haya fallecido ni una sola
niña o niño, entre los 1 388 que han visto la luz durante ese periodo
aquí.
El éxito, a veces imposible hasta en naciones con un alto
desarrollo, expresa, sin embargo, la esencia del sistema cubano de
salud y el rigor con que médicos, enfermeras, técnicos y demás
trabajadores del sector llevan adelante programas como el
materno-infantil, en función de lo más preciado en este país: la vida
del ser humano.
Junto a Puerto Padre, mantienen en cero ese importante indicador
otros cinco municipios tuneros (de un total de ocho), incluido el de
Manatí, que también reporta un lapso de tiempo similar al de la Villa
Azul sin muerte entre los niños menores de un año.
Esos y otros avances socio-económicos fueron objeto de gratitud
popular durante la nutrida concentración que congregó a miles de
portopadrenses y tuneros en general, para reafirmar, por intermedio de
Jorge Cuevas Ramos, primer secretario del Partido en Las Tunas, el
respaldo incondicional del territorio a la Revolución y a su dirección
histórica encabezada por Fidel.