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Alegría compartida para seguir en la vanguardia
Susana Lee
No
exagero al decir que los diputados que representamos a los 13
municipios de Camagüey y no residimos en la provincia, encabezados por
esos dos combatientes emblemáticos de la Revolución, Pedro Miret y
Faure Chomón, seamos camagüeyanos o no por nacimiento, hemos sentido
como nuestro este reconocimiento y nos sumamos desde la madrugada del
pasado día 12 al júbilo popular de su entrañable pueblo por haber
merecido la sede del acto central por el aniversario 54 del asalto a
los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Varios llevamos 15, otros 10, y algunos 5 años, ocupando junto al
resto de los diputados que viven y trabajan en Camagüey los 45 escaños
que tiene la provincia en la Asamblea Nacional, y durante este tiempo,
justo el de los años duros del periodo especial, hemos podido
compartir también alegrías y avatares, sequías y ciclones, triunfos y
adversidades, preocupaciones y planteamientos de nuestros electores
esos que confiaron en nosotros para que los representáramos, allá
mismo y desde acá.
Tradición
e historia se unen
en las calles de la legendaria Camagüey.
Confieso que, junto a cada camagüeyano, me sentía inmersa en ese
viejo y ansiado anhelo de "ganarnos el 26", distante ya 18 largos años
del anterior, aquel que tanto recordamos porque Fidel, con su
ancestral visión del futuro, nos alertaba de la posible desintegración
de la URSS, pero también, nos enviaba el mensaje de nuestra única
respuesta si se produjera lo entonces inimaginable: "...¡aun en esas
circunstancias Cuba y la Revolución cubana seguirían luchando y
seguirían resistiendo!...No hay nada en el mundo que pueda hacer
vacilar, que pueda asustar a nuestro pueblo revolucionario". Y aquí
estamos...
En aquella celebración del 26, segunda que tenía lugar en Camagüey
—la primera en 1977, apenas un año después de la nueva división
político-administrativa, que multiplicó al gran Camagüey en dos
provincias, y en la que participaron también los avileños—, en su
discurso Fidel nos legó otra imperecedera enseñanza, vigente hoy más
que nunca: "El socialismo es la ciencia de llevar al pueblo al
desarrollo del país, llevar a las masas a su participación directa en
el desarrollo de la patria, ganar las masas para esa gran causa; el
socialismo es la ciencia de crear, preservar y desarrollar el más
amplio vínculo, el más profundo vínculo del Partido con las masas; el
socialismo es la ciencia de dirigir con métodos correctos; el
socialismo es la ciencia del ejemplo".
No revelo secreto alguno si afirmo que en los últimos años obtener
la sede del 26 se convirtió en objetivo clave desde Florida hasta
Guáimaro, desde Nuevitas hasta Santa Cruz..., expresado en grandes
esfuerzos, en metas superiores, en inversiones terminadas, en
embellecer ciudades y poblados con aquel plan Imagen, en emprender
métodos diferentes, en espíritu de lucha, en inconformidades ante lo
incumplido y lo cumplido, en motivo de conversación y tema de
asambleas y reuniones..., en hacer de Camagüey cada día una obra
mejor, consigna que acompaña a trabajadores, estudiantes,
combatientes, jubilados, delegados del Poder Popular, cuadros...
Recuerdo a muchas compañeras y compañeros cuyos granitos de arena
hicieron posible el reconocimiento que tuvo la provincia hace dos años
en la fraternal emulación...había que desandar mucho trecho para
llegar hasta ahí...era, como se decía, "un piropo" que indicaba el
derrotero a seguir..., que evidenciaba el Sí se puede de Raúl e
imponía escalar otros peldaños para llegar al pelotón de
vanguardia...y un año después, un nuevo paso, Provincia
Destacada...elevación necesaria de la autoestima.
Recuerdo a muchos delegados, presidentes de Consejos y Asambleas
del Poder Popular, a dirigentes del Partido, a operadores de
combinadas y de alzadoras, a mucha gente volcada en el trabajo
voluntario agrícola en la caña y los cultivos varios, a trabajadores
del turismo y la construcción, a maestros y profesores, a médicos y
enfermeras...a colegas de la prensa, al entusiasta personal de la
Oficina del Historiador de la Ciudad devolviendo a sus orígenes
plazas, plazuelas, parques, entorno e interiores...a camagüeyanas y
camagüeyanos en lucha permanente por el rescate del bellísimo
patrimonio, cultural e histórico..., a mujeres y hombres de la
cultura, manteniendo y desarrollando valores inherentes y perdurables
de la provincia..., a valiosos atletas aportando medallas a su
terruño...Me gustaría mencionar por sus nombres a tantos y tantos que
opto por obviarlos, ante el temor de olvidar a alguno..., pero pienso
en todos y enarbolo con ellos ese otro lema vibrante y simbólico:
"Te quiere y abraza Camagüey".
Dentro de unas horas, decenas de miles de camagüeyanos colmarán la
Plaza del Mayor, celebraremos este 26 por todo lo alto aunque con toda
la austeridad que el momento exige, y segura estoy que la alegría por
el merecido festejo compartido este año con las también destacadas
Granma, Villa Clara y Ciudad de La Habana, no hará olvidar que es solo
punto de partida, que hay muchos más peldaños, que desde el 27 de
julio se impondrá la reflexión para profundizar en lo que falta por
hacer, que Agramonte conmina desde su inmensidad y llama a seguir en
permanente batalla "con la vergüenza", para mantenernos en la
vanguardia.
Martí y el Moncada |