La ciudad mexicana de Oaxaca
amaneció hoy bajo la amenaza de protestas populares y represión
militar, de concretarse las intenciones de impedir pacíficamente una
celebración cultural.
Diversas organizaciones, principalmente la Asamblea Popular de los
Pueblos de Oaxaca (APPO), pretenden expresar su rechazo al festejo
denominado la Guelaguetza al considerarlo un pretexto de las
autoridades para fines comerciales.
La víspera, miles de trabajadores de la educación y activistas de
la APPO realizaron una marcha silenciosa por las calles de la ciudad
capital del estado homónimo, concluida en calma.
No obstante, en el trayecto los participantes destruyeron
propaganda alusiva a la fiesta, cuyas actividades se extienden por dos
lunes sucesivos, éste y el venidero día 30.
Hoy se preparan las condiciones para una manifestación que llegue
al cerro del Fortín, sede de la principal celebración, e incluso se
planea el bloqueo a los accesos a la población con el objetivo de
evitar visitas turísticas.
Sin embargo, sobre los protestantes pesan aún los sucesos de hace
una semana, cuando otra marcha fue duramente reprimida por efectivos
del ejército y la policía, y todavía están detenidas más de 30
personas.
Tropas castrenses y elementos de diversos cuerpos de uniformados
permanecen desde entonces en una operación de vigilancia constante,
denunciada por organizaciones de derechos humanos por su carácter
intimidatorio y amenazante.
Los organizadores de las manifestaciones aseguraron que en esta
ocasión todas las acciones que emprendan serán pacíficas y no buscaran
la confrontación con las fuerzas federales y estatales apostadas.