WASHINGTON.-— Ya es la campaña más larga y cara de la historia de
Estados Unidos, pero además, la carrera a la Casa Blanca para el 2008
está atiborrada de candidatos y aparece envuelta en una nebulosa llena
de paradojas.
A seis meses de las elecciones primarias, los ocho candidatos
demócratas y los nueve republicanos ya soportaron varios meses de
campaña: ya fueron apremiados por la compresión del calendario
electoral, por la carrera por conseguir dinero y por los numerosos
debates televisivos.
Por primera vez desde 1928, la Casa Blanca no presentará a su
candidato a las elecciones, ni para presidente ni para vicepresidente,
por lo que "el campo está abierto", dijo una especialista a la AFP.
En la cancha demócrata, la senadora por el estado de Nueva York y
ex primera dama Hillary Clinton lidera las intenciones de voto. Un
sondeo publicado el viernes le atribuye el 43% de las preferencias
ante el senador por Illinois, Barack Obama, con 24%, y el ex senador
John Edwards, con 16%.
Pero aunque el éxito de Hillary Clinton parece ineludible para
algunos, la senadora aún se enfrenta a mucho escepticismo.
"Hay algo en ella a lo que la gente se resiste", considera Bob
Shrum, un estratega demócrata veterano de varias elecciones
presidenciales. "Hay un enorme deseo de cambio en este país y eso es
contra lo que (Clinton) tropieza", afirmó.
Para aumentar la sorpresa, su principal rival, el senador Barack
Obama, superó la capacidad hasta entonces inigualada de la máquina
electoral de Clinton al recaudar 32,5 millones de dólares en el
segundo trimestre para su campaña.
Hasta el momento han contribuido más de 250 000 personas,
totalizando 55,7 millones de dólares para la campaña del joven
legislador que cautiva a las multitudes.
Sin embargo, paradójicamente, a pesar de este apoyo, Obama no
alcanza a despegar en los sondeos del 19 al 25% de las intenciones de
voto entre los demócratas.
Por su parte, los candidatos republicanos, que tienen que soportar
el peso de un presidente del país impopular y del pantano iraquí, no
consiguen marcar la diferencia y aún menos presentarse como los
heraldos del cambio.
El último sondeo indica que el ex alcalde de Nueva York, Rudolph
Giuliani, está a la cabeza con 33% de opiniones favorables, seguido
por Fred Thompson —quien no declaró su candidatura oficialmente— con
el 25%, el senador John McCain (15%), cuya campaña sufre reveses
últimamente, y el ex gobernador mormón de Massachussetts, Mitt Romney,
con el 8%.
Además siguen circulando los nombres de otros candidatos posibles,
como el del ex vicepresidente Al Gore entre los demócratas y el del
senador Chuck Hagel entre los republicanos.
Las primarias, organizadas por los partidos Demócrata y Republicano
para elegir en cada estado a los delegados que participarán en las
convenciones nacionales para designar al candidato a la presidencia,
comenzarán en enero en Iowa (centro-norte) y en New Hampshire
(noreste).
Las presidenciales se celebrarán el 4 de noviembre del 2008.
(AFP)