A nuestro máximo líder también le fue concedida la condición
Hombres de Futuro, en su categoría de Oro. Ambos reconocimientos los
recibió el Segundo Secretario del Comité Central del Partido, General
de Ejército Raúl Castro, quien presidió la primera graduación de la
UCI.
Carlos Valenciaga recordó cómo Fidel subrayó la elevadísima meta
que tendría esta, de convertirse en una universidad de excelencia. En
tal sentido, sostuvo que se había cumplido con creces: el promedio
general de 4,51 puntos y los 300 títulos de oro, lo confirman.
La
UCI nació para socializar y multiplicar como nunca antes los estudios
superiores de informática en Cuba. El número de 50 000 jóvenes
dedicados a ella, incluidos los alumnos de politécnicos, ha de
tornarla en la rama más productiva y aportadora de recursos para la
nación, empleando a fondo la inteligencia, explicó.
En el acto recibieron sus títulos los 1 334 graduados como
ingenieros en ciencias informáticas. Se reconoció especialmente a los
ganadores del premio Julio Antonio Mella, instituido por la propia
universidad, y a quienes obtuvieron la condición Hombres de Futuro,
los tres mejores graduados: Tayché Capote, Yanio Hernández y Alfonso
Claro.
Junto con el título les fue entregado un ejemplar de Cien Horas
con Fidel, con una felicitación del Comandante en Jefe. Además, se
retribuyó a las FAR con un reconocimiento por su apoyo, que recibió el
viceministro jefe del Estado Mayor General de las FAR, general de
Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera.
En la ceremonia, celebrada en el teatro Karl Marx, estaban
presentes, además, los miembros del Buró Político Esteban Lazo, Carlos
Lage y Pedro Sáez; Mercedes López Acea, integrante del Secretariado, y
el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés.