.—
Las bajas estadounidenses aumentaron en Iraq con la muerte de otro
soldado a consecuencia de las heridas sufridas al detonar un artefacto
explosivo, informó hoy el mando central de ocupación.
Con este deceso el número de efectivos abatidos en julio ascendió
al medio centenar y a tres mil 629 los caídos desde el comienzo de la
invasión y posterior ocupación, en marzo de 2003.
El escueto parte castrense precisa que el incidente ocurrió ayer en
el este de esta capital, donde otro uniformado sufrió heridas, sin
abundar en más detalles.
En Londres el Ministerio de Defensa informó que tres militares de
la Real Fuerza Aérea británica perecieron en un ataque con morteros
contra una base en la sureña provincia de Basora, segunda en
importancia de Iraq, y donde están desplegadas las tropas europeas.
Por razones operativas no ofrecimos más detalles, declaró un
portavoz del cuerpo armado.
Estas tres víctimas mortales elevan a 162 los soldados del Reino
Unido muertos en el país del golfo Pérsico en poco más de cuatro años
de guerra, en su mayoría en enfrentamientos con la resistencia.
En mil 582 días de conflicto Estados Unidos y Gran Bretaña
perdieron sólo en este Estado árabe tres mil 791 efectivos, sumados a
129 de otras naciones de las fuerzas extranjeras ocupantes.
Entretanto, un teniente coronel de la policía y seis agentes más
fueron encontrados muertos en Iskandiriya, al sur de Bagdad, después
que hombres armados los secuestraron el jueves, informó una fuente de
seguridad.
El oficial Salam Hanun, director del cuerpo armado en esa
localidad, y el resto de los uniformados, iban hacia su trabajo y
cayeron en una emboscada, explicaron.