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Al menos cuatro soldados británicos resultaron heridos hoy cuando un
coche bomba impactó contra su caravana militar en la convulsa
provincia sureña afgana de Helmand, de acuerdo con fuentes policiales
en esta capital.
El jefe de policía, Mohammad Hussain Andiwal, precisó a medios
informativos que ese atentado suicida ocurrió en el distrito de Sangin
y que otras dos personas afganas recibieron heridas por la explosión.
Mientras, un grupo insurgentes secuestró a 18 ciudadanos
surcoreanos, 15 hombres y tres mujeres, que viajaban en ómnibus desde
la ciudad de Kandahar hacia Kabul.
El suceso, reivindicado por la resistencia, aconteció cuando el
vehículo transitaba por el distrito de Qara Bagh, en la provincia de
Ghazni, comunicaron voceros del Ministerio del Interior.
"Están a salvo con nosotros, estamos investigándolos y nuestras
demandas y reacción serán anunciados posteriormente", señaló el
portavoz de los rebeldes, Said Yusuf Ahmadi, mediante una llamada
telefónica a medios informativos.
Surcorea no tiene tropas de combate, pero cuenta con un contingente
de 200 ingenieros y médicos en esta nación islámica centroasiática.
El secuestro de los surcoreanos sigue al de la víspera con dos
alemanes y seis afganos al suroeste de Kabul.
Precisamente, el portavoz Ahmadi exigió la retirada de las tropas
alemanas de Afganistán y la liberación de todos los insurgentes presos
para soltar a los dos ciudadanos germanos que secuestraron el jueves
último.