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El presidente palestino, Mahmoud Abbas, recibió en la sede de la
Muqata a los 255 prisioneros que Israel liberó hoy de sus cárceles,
mientras Hamas desmintió que algunos de ellos fueran miembros de ese
movimiento.
En un acto ante los ex reclusos y familiares, el mandatario
calificó de "héroes de la libertad" a los recién llegados, y afirmó
que "seguiremos trabajando para lograr la libertad de todos".
Viva el presidente Abbas, exclamaron algunos de los presentes,
mientras besaban y abrazaban a sus seres queridos.
El Movimiento de la Resistencia Islámica desmintió que entre los
reos liberados estuvieran 30 de sus integrantes, tal y como había
revelado el viceministro del gobierno palestino para Asuntos de los
prisioneros, Ziad Abu Ain.
Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamas, declaró que ese paso "no es más
que un intento de tapar la vergüenza de Al Fatah".
Otros dos de los liberados son miembros de la Yihad Islámica, dijo
Abu Ain, sin que hasta el momento fuera desmentido por la
organización.
La información del funcionario palestino fue negada por fuentes del
Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, quienes aseguraron que
entre los excarcelados no hay personal de Hamas.
Los ex convictos pertenecen en el 85 por ciento al movimiento Al
Fatah y el resto a los Frentes Democráticos y Popular de Liberación de
Palestina, reveló días atrás el gobierno israelí.
En un primer momento se informó la liberación de 256 prisioneros,
uno de los cuales fue retenido para una revisión posterior, dijo Eli
Gadizon, del Servicio de Prisiones de Israel.
Los reos viajaron esposados en ómnibus del Servicio Israelí de
Prisiones (SIP) y fueron entregados a una delegación de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), encabezada por el titular de Asuntos de
Prisioneros, Ashraf al Asrami.
El portavoz de la administración de penitenciaría israelí, Ian
Domnitz, declaró a la prensa que todos los prisioneros firmaron un
documento en el que se comprometieron a no llevar a cabo acciones
violentas contra Israel, precondición para su liberación.
De acuerdo con trascendidos, la inmensa mayoría de los excarcelados
fueron sancionados por causas menores y muchos cumplirían sus
sanciones en dos años.